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Manifiesto para el Día de la Paz y No-Violencia
Hoy todo el colegio San Agustín está reunido alrededor de la montaña mágica para gritar que la paz es posible en nuestra Tierra, en nuestro mundo, en nuestro colegio y en nuestro corazón.
Nuestra casa, la Tierra, se está poniendo muy triste. Nosotros, sus habitantes, nos empeñamos en lastimarnos unos a otros; degradamos el medioambiente, fabricamos todo tipo de armas que matan a todo ser vivo.
Hoy desde este colegio de Valladolid, queremos paz. Por eso vaciamos nuestras manos llenas de las armas del rencor, del odio, de la venganza. Queremos ofrecer nuestras manos para acariciar a los que sufren los horrores de las guerras, del terrorismo, del racismo, de los malos tratos, de los abusos, de la discriminación, de la miseria.
Somos niños y nos preguntamos por qué si queremos la paz, hay gente que mata; por qué si a todos nos gusta la naturaleza hay gente que destruye nuestro planeta. Por qué los que mandan en el mundo se gastan los dineros en fabricar armas si nos causa mucha pupa, y nos hace llorar.
A nosotros, que somos niños y niñas, nos gusta jugar en nuestro cole; no entendemos porqué el dinero no se usa para comprar juguetes y alegrar a todos los niños que están tristes; o en hacer escuelas para aprender a leer y así divertirse con la lectura de libros. O comprar alimentos para todos niños que se mueren de hambre en otros lugares del Mundo.
Sabemos que la paz la podemos hacer entre todos. Por eso nos comprometemos a que en nuestra familia, en nuestro Colegio haya más paz, a ser más respetuosos entre nosotros; a no insultar, a no pelear, a ser más generosos con nuestros compañeros. Así pronto haremos de la Tierra, verdaderamente nuestro hogar. Un mundo lleno de cariño, de comprensión, de libertad, de amor, y PAZ.
Y para que la PAZ sea una realidad, acudimos a nuestro amigo JESÚS, el maestro. Una vez a los pies de una montaña enseñando a sus discípulos les dijo: “Dichosos y Felices los que quieren y se esfuerzan porque haya PAZ en el mundo. Estos son mis mejores amigos”. A Jesús le gusta que nosotros, los niños y las niñas, nos acerquemos y le pidamos por nuestras necesidades. Hoy le pedimos que nos ayude a encontrar la paz. Que toque el corazón de los violentos y de los que no conocen la alegría de la paz, para que les regalé la sonrisa de la PAZ. Que nos haga a todos, niños y niñas, jóvenes, hombres y mujeres, Personas de Paz.
Niños y Niñas: ¡ VIVA LA PAZ !
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