Oración de San Nicolás
Gracias, Padre,
porque enriqueces a tu iglesia
con la vida y virtudes de tus santos.
Gracias
porque llamaste a san Nicolás de Tolentino
a seguir a tu Hijo en la vida consagrada
bajo el magisterio y ejemplo de Agustín.
Ayudado por tu gracia,
supo fundir en su vida de cada día
la tensión hacia ti,
el trabajo apostólico
y el regalo de la comunidad.
Ha sido, así, el primer y mejor fruto
de la orden agustiniana en su renacimiento.
Bendito seas, Señor,
porque nos ayudas a descubrir a través de san Nicolás
el milagro de la renuncia para gozo de los sencillos,
la riqueza que encontramos en la vida recogida,
la alegría en el trato afable a los hermanos,
el gozo de ofrecer consuelo a los tristes,
apoyo a los débiles,
medicina saludable a los enfermos
y a todos compañía fraterna.
Concédenos imitarle
viviendo en plenitud el carisma de san Agustín.
Que nunca desoigamos
el clamor de la Iglesia Madre cuando pide nuestra ayuda.
Que busquemos en la comunidad
el descanso en ti que aún no poseemos y ansiamos.
Que nos guíe el fulgor de su estrella
y se multipliquen en nuestras manos los panes de la generosidad.
Que san Nicolás de Tolentino,
nuestro patrono, nos proteja,
nos guíe en la imitación de Jesús,
acompañe nuestra oración
y la haga más ferviente y más aceptable por ti,
que compartes tu gloria con todos los santos
por los siglos eternos. Amén.
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