Tensión en las semifinales de fútboldel torneo de Alarva
Duelo de campeones
Promoción 2003: 2; promoción 95: 1
La primera semifinal emparejaba a los campeones de las recientes ediciones del torneo; la promoción del 2003 y la promoción del 95 con refuerzos del 91 como Juanma Bravo y Ricardo Fernández Blanco.
La igualdad fue la tónica de todo el partido. Comenzó marcando el 2003 con un gol de David Repiso en la boca del gol. Pero pronto llegó la igualada con un gol de cabeza de Jesús de Sebastián ante la indecisión en la salida de Manuel. Asistimos a peleas de mucha fuerza como la sostenida entre Víctor Garrido, delantero rompedor, y Juan Ramón Jiménez, un jugador que lo juega lo mismo de delantero que de defensa central.
En el segundo tiempo, los del 2003 pudieron sentenciar el partido con dos ocasiones muy clareas, sobre todo un de Juan Gutiérrez Pérez de Lis, que, pese al fallo, demostró a lo largo de todo el partido la categoría de futbolista que es. Carlos Prieto se lesionó en el tobillo y la delantera del 2003 perdió efectividad. Lo mismo ocurrió con el 95 ante la ausencia forzosa de Paco Álvarez y Jesús de Sebastián. Igualmente Sergio López Salamanca tampoco se vistió de corto ante otros compromisos deportivos y su puesto en la portería fue sustituido con solvencia por Eduardo Martín.
El partido parecía abocado a los penaltis pero Francisco Javier Esteban, muy peleón en la segunda parte sólo tuvo que empujar un balón servido desde la banda. Y sentenció el partido. En los últimos minutos, el 2003 "durmió" el partido gracias a jugadores de talla y gran técnica. Y una defensa que se enrocó numantinamente.
Del 95 tenemos que destacar el partido soberbio de David Conejero, no sólo defendiéndo y anticipándose sino corriendo la banda derecha con mucho peligro.
Se impuso con claridad el 2004
2000: 1; 2004: 3
Hugo Risueño, capitán del 2004, tenía guardado en la manga un as que a lo largo del partido resultaría decisivo: Rubén Asensio. Él fue quien en dos jugadas de enorme rapidez rompió la defensa en línea del 2000, se plantó delante de Darío y lo batió por bajo. Y no sólo eso: a lo largo de todo el partido, estuvo omnipresente creando peligro y repartiendo juego. Por algo jugó en categorías juveniles del Real Valladolid y posteriormente en el Tordesillas. Junto a él, Hugo ensambló un equipo de garantía con Pablo Velasco muy sólido en defensa y rápido en el cruce. Adelante, Javi Rodríguez y Codes estaban bien abastecidos de balones y condiciones y crearon peligro. Codes marcó de penalty el tercero que daba a los más jóvenes del 2004 una ventaja difícilmente salvable.
Javier Escudero, capitán del 2000, curtido en muchos torneos tiró para adelante del equipo con sus gritos de ánimo y reunió también un amplio plantel de jugadores que pudieron alternarse y descansar. Sus ataques chocaron con una defensa rocosa del 2004 y Fernado Velasco y Rubén Velasco y a ratos José María González Tomé lo intentaron infructuosamente. Fernando Montes lanzaba con su zurda de oro continuos pases a los jugadores más avanzados pero ahí se estrellaban los ataques. Rubén Rebollo acortó distancias al comienzo del segundo tiempo con un tiro lejano pero el 3 a 1 pesaba mucho y resultaría definitivo.
El partido resultó duro y bronco en ocasiones; parecía que algunos de sus contrincantes se jugaban más la final de un torneo de profesionales que un torneo que se inspira en la amistad. SE comprende porque en ellos se juega el ser o no ser . Pero si algo debe caracterizar a este torneo es la amistad y buen rollo entre antiguos alumnos de distintas promociones . Lo mejor del caso es que todo quedó en la cancha y al final, un apretón amistoso de manos entre los integrantes de los dos equipos zanjó las brusquedades.
El arbitraje corrió a cargo del padre Jubera, que lo tuvo complicado por lo que acabamos de relatar pero supo campear el temporal.




