Herrería de Compludo
Llegamos el sábado a las 12 de la mañana y desde 3 Km antes del albergue comenzamos la aventura. El sol pegaba fuerte pero nuestras ganas de llegar al albergue nos empujaban cuesta arriba.
Por fin "TYTO ALBA", así es el nombre de la Asociación que nos acoge. Subíamos con Miguel, uno de los monitores, también conocíamos a Juan que con el coche de apoyo recogió las cargadas mochilas en el punto en el que comenzó la primera caminata. En el albergue nos recibe Lourdes, del todo encantadora y ...ya huele a comida. ¡Genial, como hace buen tiempo comemos en la plaza del pueblo!
Comemos todo, todo y todo, algunos con ayuda, pero sólo el primer día, ahora ya está todo controlado.
La tarde la ocupamos conociendo las aves de la zona y construyendo casas de madera para facilitarles la vida en los bosques que poco a poco el hombre ha ido degradando. ¡Increíble, todos martillo en mano y sierra y puntas y ...ay mi dedo!
Y después de cenar, es Noche de San Juan, hemos de hacer la hoguera y la hacemos, vaya si la hacemos, y la saltamos una y otra vez, que se lo digan a "Peláez"...
La noche, vaya noche...TOLEDANA, GADITANA o...como se diga, pero...vaya noche.
Domingo, en contra de nuestras expectativas (las de los monitores y la tutora) se levantan hora y media antes de lo previsto, y nosotros pensábamos
que estaban cansados...pobres ilusos (de nuevo los monitores y la tutora).
Después de un buen desayuno, marcha: nos dividimos en dos grupos, unos hacia arriba con Bruno( monitor incorporado el grupo la noche anterior), otros hacia abajo con Juan...sin palabras, lo véis en las fotos, ¡precioso!.
Por la tarde juegos autóctonos (rana, llave...) y por fin la noche...hoy hay marcha nocturna con Bruno y Alba, la actividad más esperada. Entre los sonidos de la noche y las historias de miedo que nos cuenta Bruno no damos un paso sin apretar el brazo del de al lado, qué bien vamos a dormir hoy, y eso que no hemos visto al misterioso personaje de..."EL CHAPAS", que ha aterrorizado a los visitantes de este pequeño pueblo desde tiempos inmemoriales, pero... aunque no lo hemos visto se intuye su presencia...¿nos estará viendo él a nosotros?
Efectivamente, la noche fue tranquila esta vez, ha llovido pero...las ganas nos pueden y otra vez de marcha, para hacer ganas de comer...(continuará)






