Un vendaval de solidaridad
Se habla de un irreversible cambio climático y de una subida de las temperaturas. El colegio san AgustÃn está viviendo este cambio climático y la temperatura de la solidaridad está subiendo muchos grados. La visita del padre Garayoa y las informaciones de Lábrea han contribuido a caldear el ambiente escolar y el entorno cercano del colegio y han desencadenado una oleada de calor solidario.
Diversas iniciativas, un solo objetivo
¡Qué bien encaja a este movimiento el lema de este curso: diversidad de proyectos, unidad de corazones! Son muchas las iniciativas solidarias privadas y de grupos organizados que han confluido sin afán de protagonismo en un solo objetivo: volcarnos en nuestros lugares de misión de Sierra Leona y Lábrea con superávit de necesidades y déficit de recursos.
Despertar solidario en los alumnos
Las iniciativa de ayuda a Sierra Leona pronto encontró eco en un grupo numeroso de alumnos de 1º de Bachillerato y 4º de la ESO bajo el impulso incansable de los padres Juan Luis y Román. Como han repetido los padres Javier Jiménez y Garayoa resulta más beneficiado el que da que el que recibe. Son los alumnos los que han enriquecido despertando en ellos lo mejor de sà mismos: la capacidad de servicio.
Voluntariado Misionero Sanagus
Este riada de solidaridad ya se habÃa iniciado hace año y medio con un grupo de voluntarios que venÃa trabajando en los locales del colegio San AgustÃn animado por un antiguo alumno Luis Manuel MartÃnez Pardo y en el que colabora, además de alumnos y antiguos alumnos, Javier Gómez, profesor de matemáticas de finales de los años 80.
Un contenedor de cariño
Un contenedor recogió el fruto de tantas iniciativas solidarias anónimas. Además de alimentos, medicinas y material escolar y muchas más cosas, iba lleno del cariño y apoyo a la misión de Kamabai. Los alumnos de 4º ESO y 1º BTO fueron los encargados de llenarlo.





