Apasionados con la educación
ENCUENTRO DE PROFESORES
El Departamento de Pastoral del colegio ha elegido un miércoles que los profesores estaban libres de cursos formativos, reuniones o evaluaciones para realizar un encuentro lúdico y festivo entre ellos. La idea era compartir todos juntos fuera del ambiente de tensión, prisas y carreras en el que muchas veces s desempeña nuestra actividad educativa. Queríamos estar tranquilos, poder venir un rato al cole sin agobios y sin agenda, simplemente para compartir nuestro tiempo con alguien que son más que nuestros compañeros de trabajo.
Como estamos en cuaresma y pretendemos potenciar nuestra relación con Dios a la par que con los amigos, nos fuimos a la capilla, donde el P. Juan Luis nos tenía preparada una sencilla dinámica, una bonita oración y un precioso power point sobre el "compartir", que había realizado con alguno de sus voluntarios. Además de estar muy bien y ayudarnos a reflexionar, coincidió con un día en que el "compartir" es el verbo que más se ha conjugado en el colegio, pues esta mañana hemos estado con el "Bocata Solidario" y por la tarde con el "Encuentro del profesorado".
Después de rezar un rato nos hemos ido al comedor, donde cada uno traía alguna cosa para saborear juntos. Han sido tantas y tan exquisitas que no hemos podido con todo. Alguno mañana se alegrará al ver las salas de profes tan bien surtida de comida y no de libros, como habitualmente están.
Y hemos pasado un buen rato, charlando y comiendo, bromeando y riendo, compartiendo tiempo e ilusiones, luchas y fracasos, decepciones y alegrías, que de todo hay en este trabajo nuestro que nos depara tantos gozos y que en ocasiones nos sume en algunos desencantos. Para eso está el hombro amigo del compañero, que al venir bien sazonado de estupenda comida y mejor caldo, alivia las tensiones y nos ayuda a emprender la marcha con alegría y esperanza. Mañana será otro día, pero el saberse atendido y escuchado y el poder compartir algo de ti con tu amigo y con tu hermano, te llena de gozo y te anima a seguir caminando.
CURSO DE FORMACIÓN "LA PASIÓN DEL EDUCADOR"
Días atrás el P. Roberto sayalero nos dio un curso sobre "La Pasión del educador". El curso pretendía invitar a la reflexión sobre la tarea educativa. El educador responde a una vocación, a una llamada a dedicar su tiempo a enseñar, a ayudar a alumnos a que poco a poco vayan forjándose como personas tanto en el aspecto humano como intelectual.
EDUCADOR APASIONADO POR LA VIDA: No basta pasear la existencia por este mundo ni debemos tener miedo al fracaso sino a quedarnos sentados, a no progresar y a no estar a tiro de nuestros educandos. El educador debe ser un apasionado de la vida. Si no tiene esa pasión es mejor que se dedique a otra cosa., porque el conformismo no nos sirve. Y aunque la pasión educativa se centra en el presente, la vida que atrae nuestra atención es la que vendrá luego, la que vivirán nuestros alumnos y la que hemos de preparar con esfuerzo. La vida no es un compromiso a adquirir, es el dominio del ser humano sobre la realidad. Trabajar por la vida significa, por tanto, contribuir a que cada hombre recupere y se apropie de esta conciencia. Seamos más o menos creyentes tenemos que esforzarnos por restituir a cada uno libertad y responsabilidad en estructuras más humanas.
La pasión por la vida no es una decisión que madura sólo a través del entusiasmo. Exige valor y una profunda capacidad crítica. No es una habilidad o cualificación más para añadir a la serie de títulos que se exigen profesionalmente al educador. La pasión no se puede poner en el currículum aunque no cabe duda que acumularía más puntos que una docena de masters. Nuestra vocación común no es si no pasar por la vida buscándole la entraña al mundo. Tocar los rostros y las historias que nos rozan, y descubrir lo profundo en ellas. Mirar siempre un poco más allá, y dejarnos sorprender, inquietar, emocionar, cautivar o sobrecoger por aquello que siempre nos renueva. Aspirar a lo grande, lo bello, lo bueno, lo profundo, lo pleno, ¿por qué no? Amar lo amable. Criticar lo malo, y apuntar soluciones, o al menos aspirar a ellas. Dar respuestas, no sólo zarpazos. No huir de lo que pueda estar al otro lado de nuestras opciones, pues sólo quien es capaz de echarse al camino llega a algún sitio.
Con sencillas reflexiones de este tipo nos fue motivando para implicarnos a participar, lo que se hizo abundantemente y con intervenciones de gran calidad y compromiso personal. Él sugería el tema y nosotros nos lanzábamos a comentar, interpretar, perfilar nuevos caminos, insinuar realidades novedosas, completar aspectos anquilosados, inconclusos o parcialmente envejecidos.
Curso ameno y muy práctico. Se nos hizo corto y deseamos que llegue otra oportunidad como esta para poder compartir experiencias e implicar nuestras personas y la tarea educativa que realizamos en el marco común de una tarea conjunta y solidaria, que nos dará una educación más humana y cercana al mundo de nuestros jóvenes.
Como colofón nos ofreció algunos pensamientos y frases que nos dejó en una de sus charlas. Seguro que cualquiera de vosotros sabrá aplicarlas a su contexto y situación.
TESTAMENTO VITAL DEL EDUCADOR
1. «Tenéis razón de acusarme de suscitar dudas en vez de ofrecer certezas».
2. «Para los sensibles la vida es una tragedia; para los sensatos, una comedia».
3. «Leemos mal el mundo, y después decimos que nos engaña» (R. Tagore).
4. «El que no se arriesga se expone a mayores peligros».
5. «Sólo los peces muertos siguen siempre la corriente del río».
6.«Es necesario tener reglas, porque a los humanos nos fallan a veces los principios».
7. «El problema no estriba en meterse en la cabeza ideas nuevas, sino en cómo sacarse
de la cabeza las ideas viejas» (Tom Peters).
8. «Si me quieres, quiéreme más cuando menos lo merezca, que será cuando más lo
necesite».
9. «Las personas nos diferenciamos ya desde los 10 años en el grado que creemos
que valer o no-valer depende o no del propio esfuerzo» (Dweck y Eliot).
10.- «La forma más segura de corromper al joven es enseñarle a apreciar más a los que
piensan como él que a los que piensan de manera diferente» (Nietzsche).





