Torneo de fútbol: Se impuso el 2002 a los más jóvenes

Promoción 2002: 3; Promoción 2007: 1
En esta ocasión el capitán Raúl Senovilla pudo reunir un equipo con suficientes jugadores y con garantÃas. Se notó la presencia de Javier Dosuna, Alberto Senovilla y en segundo tiempo de Carlos Garicano que nos obsequió con unas exquisiteces deportivas que bien podÃan llamarse "caroliñas". También en el segundo tiempo, se reforzó con la presencia de Alain GarcÃa. Si esto añadimos el bloque sólido del último partido del que ya dábamos cuenta -Dani Lasheras, Borja Risueño, Javier Calleja...-, se entiende la victoria sobre la promoción más joven.
También Edu Toquero tuvo que tirar de móvil e improvisar como pudo un equipo de circunstancias por la ausencia de algunos hombres-base. Y eso que las incorporaciones de última hora como Raúl Arroyo, Julio GarcÃa, David Velasco y Dani Medina-Bocos lucharon hasta que les quedaron fuerzas.
El partido comenzaba de cara y bien pronto para los más jóvenes. A los tres minutos Javier González envió un fuerte disparo que se coló en la porterÃa de Chofre. Empujados por el viento, los del 2007 trenzaban jugadas por las bandas y creaban peligro, sobre todo un Edu Toquero al que no se ha olvidado de jugar a fútbol y que se mantiene a un grandÃsimo nivel. José Luis y "Bene" estaban frescos y rápidos y estuvieron a punto de marcar en varias ocasiones. Dani Medina-Bocos bregaba muchÃsimo en el centro de campo y abastecÃa de balones a los delanteros.
En el segundo tiempo, con el viento a favor, cambió el dominio y a los 10 minutos marcó Pablo Ordax, que pone en práctica sobre el terreno lo que enseña a los niños del equipo alevÃn del sanagus. El gran capitán Raúl Senovilla marcó el segundo y rompió el empate. Y al final, Pablo Ordax decidió definitivamente el partido.
Al margen del partido, se notó la presencia en la grada de buenos amigos del 2002 y de sus acompañantes.
Del 2007 ya hemos trazado a grandes lÃneas lo que fue su partido. Además de la ausencias, alguno, como Luis Miguel Pérez Madrid, jugó lesionado de portero, lo que es detalle de agradecer. Es justo destacar una vez más la fuerza, el empuje y la calidad de Manu de Castro. No sólo defendÃa en ocasiones frente a dos contrarios sino que salÃa al ataque como una flecha y sólo con faltas podÃa detenérsele.
Ambos partidos fueron pitados por el padre Jubera.





