Torneo de fútbol: El 95 y 2003, finalistas
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Promoción 95:3; Promoción 2002: 0
No pudo Raúl Senovilla conjuntar ni siquiera once que plantasen cara a la promoción del 95. A la propia ausencia por incompatibilidad de horarios se unió la baja de Javier Calleja, Javier Dosuna, Roberto Andrade, Alberto Senovilla... Sólo diez jugadores pelearon frente a una promoción del 95 que contaba con jugadores para sustituir y oxigenar el propio equipo. Y se notó. TodavÃa aguantó el 2002 y vendió cara su derrota pero la lógica acabó imponÃéndose.
Sebas, que habÃa marcado cuatro goles en su primera aparición en el torneo, se estrenó con un nuevo gol que supone la inauguración del marcador a favor del 95. Diego Llanos y VÃctor Garrido llegaban con frecuencia a la porterÃa defendida por Farto pero sus tiros salÃan desviados. Fue Diego Llanos, sin embargo, quien acertó a colocar el segundo a favor de la promoción más veterana. No por ello se vino abajo el 2002. Para colmo, Chofre debió abandonar el partido antes de tiempo y Manuel Nieto debió retirarse al sentirse indispuesto. Lo que le faltaba al 2002. La lucha de los Diego Revuelta, Pablo Ordax, Alain GarcÃa, Dani Lasheras, Javi González Benavides y compañÃa no era suficiente para parar la avalancha de jugadores del 95.
En el segundo tiempo, con el viento a favor, todo rodó favorablemente para el 95. Chuchi Sánchez dio minutos a un jugador inasequible al desaliento: Rafa GarcÃa. Y Rafa marcó un histórico gol en su cuenta particular. ¿El primero en sus muchas participaciones del torneo alarva? HabrÃa que echar mano de la hemeroteca de alarva para tener confirmación de ello pero la memoria histórica del reportero afirma que sÃ. Un justo precio, por cierto, a su presencia a su colaboración en el torneo. Ha prometido que no va a ser el último.
En la banda, dejamos constancia de la presencia de Rubén Bravo desplazado desde Mérida, que se recupera de una lesión y que ha prometido su participación en el torneo alarva 2009. Igualmente Sergio López Salamanca debió contentarse con presenciar el partido desde fuera por una lesión.
El 2005 es un equipo que no nota excesivamente las ausencias porque quienes visten de corto dan garantÃas y mantiene siempre un esquema sólido de juego que comienza con el portero Aitor Flor, sigue con una defensa ordenada y segura, pivota sobre Chuchi en el centro del campo y adelante cuenta con jugadores en los que prima la fuerza sobre cualquier otra consideración. Sebas demostró que es ese delantero de empuje que busca siempre puerta con mucho peligro.
Buen arbitraje de Hugo Risueño, ayudado en las bandas por Jacobo MartÃnez y Mario Lorenzo.
2003: 4; 2004: 1
Los primero que tenemos que decir con urgencia es que el resultado es engañoso porque los dos últimos goles del se marcaron en los siete últimos minutos merced a Francisco Javier Esteban que salió malparado de la jugada y una jugada de clase de la zurda de oro de Carlos Prieto. Hasta entonces, el 2004 estuvo más cerca del empate que de la derrota.
Pudimos disfrutar de una auténtica pelea, llena de fuerza y agonismo y también de gran deportividad. No en vano los dos semifinalistas fueron los finalistas de la edición de año pasado. En el primer tiempo y con marcador en contra, el 2004 dispuso de ocasiones sobre todo enjugada por la izquierda: VÃctor Codes se fue por la izquierda pero su disparo salió desviado: Igualmente Javi RodrÃguez incordiaba losuyo a la defensa del 2003.
Fue en el segundo tiempo cuando el 2004 echó mano de voluntad, tesón y buen juego y puso cerco a la puerta de Laforga. Y de un gran empuje que comenzaba desde atrás con Jacobo MartÃnez y Sergi Baz, enlazaba con el centro del campo a través sobre todo de Hugo Risueño y se plasmaba en constantes ataques adelante con un VÃctor GarcÃa Bautista, una pesadilla con el balón en los pies y con Mario Valverde muy bullidor: la defensa del 2003 con Miguel de Juan, Aitor Sanzo, Jaime "Cruchaga" Delgado y Diego Pérez Bermejo se veÃa obligada una y otra vez a achicar balones como podÃa ante la insistencia del asedio del 2004. Pero el peaje que debÃa pagar por ello el 2004 era muy caro: los contraataques del 2003 con un AdrÃán Miguélez rápido como una gacela, la pelea y lucha de David Repiso y Francisco Javier Esteban lanzados por Mario Lorenzo, Ismael DÃez y Diego Carbajosa eran ocasiones próximas al gol todas ellas. Pero de hecho sólo final, cristalizaron en el tercer y cuarto gol.
Esta presión aumentó si cabe con el primer gol del 2004 marcado de penalti hecho sobre VÃctor y marcado por Raúl Baz. TodavÃa pudo acorta distancias con un nuevo penalti que falló el 2004 cuando el resultado era de 3 a 1. En la promoción derrotada se notó la ausencia de Carlos Mohedas, lesionado precisamente en este torneo y al que enviamos un saludo y deseamos un total recuperación.
El 2003 volvió a ser esa máquina implacable de buen fútbol y de tremenda eficacia.. Además del equilibrio entre todas sus lÃneas, Ismael impuso su ley y desniveló el partido. Un buen ejemplo de lo que decimos es el segundo de sus goles: arrancó desde medio campo y ni con faltas se le pudo parar y se plantó solo ante Jaime Hernández al que batió en la salida. Un gol para archivar. Antes habÃa inaugurado el marcador para su equipo. Pero es que además de marcar las diferencias, Ismael "ejerce" de jefe y tira del equipo, lo organiza, coordina, galvaniza a sus compañeros. Vimos también al Mario de sus mejores tiempos, incansable robando balones, con muchos kilómetros en sus piernas y jugando siempre con sentido, lo mismo que su compañero de medio campo Diego Carbajosa, un jugador que siempre pone intención en todas sus acciones.
Arbitró sin problemas Chuchi Sánchez, ayudado en las bandas por Jubera y Rafael





