Colegio San Agustín
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Final XIV Torneo Alarva de fútbol: Duelo de campeones



 

Promoción 2003: 3; Promoción 95: 2

Como los espartanos en las Termópilas...

Así de épica era la frase pronunciada por Ismael Díez al finalizar el partido y el titular que quería para esta crónica el capitán del equipo vencedor en la finalísima del  XIV torneo de Alarva. Y si Leónidas fue el héroe espartano que arrastró a sus compañeros, salvadas las distancias, Ismael -el jefe- ejerció como tal, tiró de su promoción hasta alcanzar la victoria. La promoción del 2003 no se arrugó y encaró algunas circunstancias adversas: una gastroenteritis a última hora impidió a David del Hierro presentarse a la cita. Por otra parte, el largo fin de semana pasó factura a la hora de reunir a los que en otras ocasiones han formado con la promoción del 2003.

Enfrente, la promoción del 95, la más numerosa con casi todos sus efectivos -Rubén Bravo se  recupera de una lesión- y, como diremos, un referente en este torneo Alarva por su fidelidad y sus actuaciones destacadas. No en vano ha sido campeona en varias ocasiones.

Así trascurrió el partido

El ritmo del partido fue intenso y trepidante, a pesar del calor reinante. Las jugadas de peligro y los ataques se sucedían constantemente. Tenemos anotadas varias ocasiones de gol y jugadas destacadas por ambos equipos. Adríán Míguélez, escurridizo y rápido, ha protagonizado varias de ellas. Y por parte del 95, un Sebas, en forma y Víctor Garrido han peleado en el área rival y han creado situaciones de mucho peligro. Y otros jugadores del centro del campo también se sumaban al ataque. En el minuto 16, un tiro del capitán Chuchi salió ligeramente desviado. Y Mario Lorenzo también se plantó con peligro en el área rival.

Ismael marcó el primero de los goles para el 2003 en el minuto 15; Sebas empató cinco minutos más tarde para su equipo con un gol lleno de fuerza y coraje.

En el segundo tiempo, Adrián, en posición dudosa y discutida por sus rivales, se planta ante Aitor Floro por velocidad y marca el 2 a 1 para los más jóvenes. Chuchi, capitán del 95, mandó al campo a toda su artillería y comenzó el asedio a la puerta bien defendida por Manu que tuvo intervenciones de mucho mérito. Y fue Víctor Garrido en el minuto 32 de la segunda parte cuando, lleno de poderío, sorteó a varios contrarios en el área, se plantó delante del portero y desde muy cerca, marcó el empate. Un gol que fue muy celebrado por su equipo. Lo más difícil estaba conseguido.

El partido parecía abocado al desempate por penaltis pero el dúo mortífero de Ismael-Adrián trenzó una jugada perfecta que permitió a Ismael marcar el gol de la victoria, el 3 a 2 en los minutos finales. Todavía Eduardo Toquero prolongó  algunos minutos el partido y el asedio se hizo más intenso, atosigante;  tuvo el 95 dos ocasiones clarísimas al saque de dos faltas laterales pero el marcador ya no se movió.

Un esquema sólido

La promoción del 2003 basó su triunfo en el partido de hoy en lo que constituye  la columna vertebral de su juego; un eje extraordinario por calidad y fuerza física -¡cómo corren estos jóvenes, comentaba alguno de los más veteranos- cuyas piezas han sido:  Pablo Gutiérrez Pérez de Lis, inmenso en el centro de la defensa, oportuno en el cruces y sacando el balón jugado, Mario Lorenzo e Ismael Diez, dos maratonianos con una técnica depurada y que lo mismo atacan que defienden. Y adelante, Adrián Míguélez, que siempre busca puerta y crea peligro. Pero de justicia destacar un bloque de jugadores que encajan a las mil maravillas en este esquema. En la defensa, Miguel de Juan, Jaime "Cruchaga" Delgado, y Diego Pérez Bermejo se dejaron la piel sobre la tierra sobre todo en el asedio final. David Repiso y Fco. Salamanca debieron multiplicar su presencia y  lo mismo tapaban huecos ante los ataques rivales que se prodigaban en ataque en un derroche increíble de fuerza y esfuerzo físico. Manu Hernández  estuvo inspirado y seguro sobre atrapando con seguridad balones rasos envenenados.

En resumen, la táctica dio su fruto a los más jóvenes. Esperaban  agazapados en su campo y arrancaban en incursiones llenas de peligro para la meta de Aitor. Así llegaron los tres goles.

Un ejemplo para todos

La promoción del 95 es un referente en el torneo alarva de fútbol. Y ello por varias razones. No ha dejado de participar en ninguna de la ediciones del torneo y siempre de manera destacada. Es la promoción veterana y, sin embargo, la que más jugadores consigue reunir. Y es que forman un grupo de compañeros y amigos más que un equipo que se reúne esporádicamente. Algunos andan cerca de los treinta años y por ganas y afición, parecen juveniles.

Por otra parte, cuando el play station es uno de los "deportes" de moda o chatear y botellón llenan el ocio de muchos adolescentes y jóvenes, ahí están los jóvenes de la promoción del 95 dejándose la piel y la dignidad en cada partido y practicando un deporte que exige esfuerzo y sacrificio. Cuando a las promociones más jóvenes les cuesta reunir once jugadores, ahí está la promoción del 95 con 18 en la mañana de un domingo. Casi nada. Algunos, lo hemos dicho, se vendrían desde Mérida si no estuviesen lesionados.

Y otra detalle a destacar es que  juegan todos sea cual sea el resultado; prima más la amistad  y el compañerismo que ganar a cualquier precio. Los capitanes Chuchi Sánchez y Luis López Rey, además de reunir a sus compañeros, no sólo dan estrategias y tácticas sobre el terreno sino que derrochan humanidad y deportividad. Un reconocimiento para ellos desde esta ventana de la página web de alarva del colegio San Agustín.

El 95 hoy ha perdido la final pero llegar a ella ya es un triunfo. Y ha aceptado la derrota con deportividad a pesar de alguna jugada dudosa o más que dudosa como el segundo gol de Adrián Míguélez. Al final, fueron los primeros en felicitar deportivamente a los vencedores y reconocer su victoria.

Buen arbitraje de Eduardo Toquero. Los dos equipos se lo pusieron fácil.







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