Día del docente
El 31 de octubre celebramos en el colegio la fiesta "del docente" y homenajeamos a Doña Pilar Rodríguez con motivo de su jubilación. Puede ser una buena oportunidad para reflexionar sobre la hermosa y, a veces, ingrata tarea que realizan los profesores en el colegio.
Aquí os presentamos a los que se han incorporado este año al claustro de profesores, que constituyen esa regeneración necesaria, no sólo en años sino también en métodos, ilusión, forma de implicarse y manera de trabajar. Son un buen número y, la verdad, que se han integrado muy bien y se está notando su aportación y vitalidad en numerosos campos y acciones.
En infantil: María Colomo.
En primaria: Mª Luz Cuéllar; Mercedes Díez, Marta Rioja y Francisco Gómez.
En Secundaria: Laura Sánchez, Marta González, Ana Belén Velasco, Isabel Sánchez y Álvaro Navarro.
Unidos al gran plantel de veteranos, hacen posible el ideal agustiniano de entrega y familiaridad, de profesionalidad y cariño, de autoridad y cercanía.
- Ø Todos ellos constituyen el conjunto de nuestros "Maestros", aquellas personas que son capaces de entusiasmar, de hacer soñar, de motivar, de enseñar a vivir, porque no sólo trasmiten conocimientos sino también sabiduría. Y, al igual que San Agustín, son buscadores infatigables de la verdad y guía para sus alumnos en dicha búsqueda.
- Son personas competentes, centrados en sus tareas educativas y con gran profesionalidad se esmeran por actualizar su preparación y conocimientos, poniéndose al día en los nuevos métodos pedagógicos.
- Entienden su tarea más como vocación que como profesión, porque la hermosa tarea de educar rebasa los límites del esfuerzo y del mero trabajo para vivir. El educador de nuestro colegio hace del amor al alumno el peso de su vida y la premisa básica de su acción educativa.
- También son testigos y educadores de la fe en el mensaje evangélico que recibimos de Jesús y que intentamos vivir y transmitir a los alumnos.
En la Eucaristía aprovechamos la ocasión para felicitar y homenajear a Doña Pilar Rodríguez, ilustre profesora de nuestro centro que se ha jubilado al iniciarse el curso escolar. El P. Javier Marcilla le dedicó unas hermosas palabras de agradecimiento y le entregó, en nombre de su querido San Agustín, una placa conmemorativa.
Para ella y para el resto de nuestros educadores vaya esta hermosa canción, que es símbolo y escudo de su quehacer formativo:
"TÚ ME ENSEÑASTE A VOLAR"
Tú me enseñaste a volar Vas diciendo que alzarás
con alas de pajarillo, el vuelo como un chiquillo.
cuando no era más que un niño, Compañero de camino,
sin miedo a la libertad. ¡quédate un poquito más!
Tú decidiste volar Nunca podré olvidar
dejando crecer a todos; aquella lección pequeña:
cada cual tuvo a su modo "Cada cual es lo que sueña;
su sueño de libertad. sueñe un poco cada cual".
Te han robado el corazón
los muchachos en la escuela;
ellos pasan tú te quedas,
algo de ti llevarán.
Te han robado el corazón
los muchachos en la escuela.
Hermano, maestro, amigo...
¡Tú me enseñaste a volar!




