El padre de la criatura: Enrique Álvarez Llaneza
Alarva al día nº 50. No es ginecólogo sino neumólogo y padre de dos hijos a los que adora. En su juventud alumbró una criatura que ha seguido creciendo y que ha llegado el numero 50: Alarva al día.
Perteneces a la primera promoción de COU.
1985… Ya han pasado 20 años… ¡Qué COU el de aquel año! Fue un curso de incertidumbre porque fue el primer COU para todos: alumnos, padres y profesores. Un año de angustia esperando la selectividad. ¿Nos estarían preparando adecuadamente? ¿No hubiera sido mejor haberse cambiado a otro Centro con más experiencia? La respuesta llegó en junio, y nos la dio el P. Jubera a gritos desde la escalera de recepción: ¡HABÉIS APROBADO TODOS! En lo humano he de decir que fue un curso sensacional, del que no guardo un mal recuerdo. Me descubro ante todos los que fueron mis compañeros y profesores porque no he vuelto a tener otros como ellos.
Sabemos que Quique hace profesión pública de espíritu agustino…
En 1973 inicié mi andadura 'agustiniana' en el Colegio Urdaneta de Vizcaya. Allí permanecí hasta 1979, año en que mi familia se traslada a Valladolid, donde cambié los Filipinos por los Recoletos… hasta junio de 1986. Fueron 13 temporadas de espíritu agustino… y eso deja mucha huella.
Y si cuando llega el final del día, el reloj te permite unos instantes de reflexión, ves cómo, sin darte cuenta, tus 'buenas acciones' del día (si es que las hubo) fueron el reflejo de las enseñanzas recibidas. Desde aquella primera profesora (la Srta. Ana María) hasta el último fraile (el P. Jubera), gotita a gotita, me forjaron el espíritu de tal manera que, ni deliberadamente, sé actuar de otra forma.
¿Cómo nació Alarva al día?
En un bar. Entre humo y cerveza. Los 'alegres chicos de la junta directiva' descubrieron que un folio doblado por la mitad se transformaba en cuatro cuartillas… y ya estaba encuadernado. Cuatro cuartillas…. Cuatro secciones: Alarva al Día, San Agustín al Día, El último de la fila y El Hombre De La Pizarra. Ah! y para poner una foto de época El Baúl De Los Recuerdos. Con un PC (de los de antes… de 640K) y la multicopista del 'cole' estaba hecho… Y nos habíamos quedado cortos, pues ya en el primer número hicieron falta dos folios por ejemplar (ocho páginas). Un éxito.
50 números después veo que ha mejorado enormemente la impresión, la fotografía y la encuadernación. Pero la filosofía y la estructura de la revista siguen siendo las mismas. ¡Enhorabuena! Por mantener y multiplicar este 'talento'.
Su nacimiento coincide con el renacimiento de Alarva…
Acabado COU nos convocaron a la asamblea anual de la Asociación. Allí acudimos dispuestos a hacernos socios, encontrándonos con la dimisión en bloque de la directiva anterior. Esto dejaba a la Asociación al borde de la disolución… y un puñado de aguerridos (empujados físicamente y asesorados espiritualmente por el P. Jubera) nos hicimos cargo de una asociación en quiebra. Con un poco de dinero y mucha ilusión se fundó esta revista, el día del antiguo alumno, el torneo de mus, la memoria anual de actividades de la asociación (la cual llegó a ser redactada en castellano antiguo e impresa en letra gótica), y se participó activamente en todas las actividades del centro (charlas de orientación, fiestas del colegio,…). En aquella Directiva 'de resurrección' hice grandes amigos: Del Olmo, Jesús Burgos & Padilla, Sastre, Ángel Gallego, Andrés Salgado, el desaparecido (que no fallecido)… Resultó que en todas las promociones, y no sólo en la mía había unos 'tíos' estupendos.
Tu trayectoria profesional
Tras finalizar mi carrera y aprobar el examen MIR, me tomé un año sabático por gentileza del Ministerio de Defensa (sí, la p… mili, pero ¡Qué bien me lo pasé!). Durante cuatro años realicé la especialidad de Neumología en el Hospital Central de Asturias (centro nacional de referencia en esta especialidad) con el Dr. Jaime Martínez. Y tras un breve paso por el INEM, quince días después de haber finalizado la especialidad, me propusieron poner en marcha, en Oviedo, el Servicio de Neumología del Centro Médico de Asturias (el mayor hospital privado de Asturias) y aquí estoy… Sí es que lo mío es fundar cosas: el primer COU, el Alarva al día, el Día del Antiguo Alumno, el Servicio de Neumología de mi Hospital…
Tengo consulta de lunes a viernes… visito a los enfermos ingresados los siete días de la semana (los domingos no sólo trabajan los curas)… si hay suerte disfruto de quince días de vacaciones al año (partidas, por supuesto)… hace 5 años que no apago el teléfono móvil… La medicina privada es así de exigente pero, como todo en la vida, los sacrificios son proporcionales a las satisfacciones.
Como anécdota os contaré que la noche del 1 de septiembre de 2003, la primera que iba a pasar con mi hijo Gonzalo (había nacido a las 13 horas), sonó el teléfono de la habitación donde estaba ingresada mi esposa… era el médico de guardia. Había en la sala de urgencias una mujer embarazada con una crisis asmática. Así que abandoné a mi nuevo hijo, bajé a atenderla y vi que precisaba ingreso. Pedí una habitación y le correspondió la de enfrente de la de mi mujer, así que le dije a mi paciente: 'Si no mejoras durante la noche… llama en la puerta de enfrente'.
Alguna satisfacción profunda
Gracias a Dios sí… tengo muchas satisfacciones a diario (fiebres que desaparecen, disneas que se alivian, tumores que se detectan a tiempo…). Hace poco Dª Pilar L me dijo que le habían recomendado acudir a otro especialista, 'pero yo tengo muy claro doctor que quiero morir de su mano'… en este trabajo conoces a muchas personas entrañables, pero eso daría para escribir muchos Alarvas.
De todos modos, aunque la mayoría de mis pacientes son aplicados y progresan adecuadamente, siempre hay alguno que nos aporta un problema sin solución… y se nos va… y ése es el que te llevas contigo a casa.
Afincado en Asturias y de raíces asturianas, ¿añoras Pucela?
Vivo el presente (mi familia y mi trabajo) y procuro no pensar mucho en el futuro. Pero si me hacéis mirar hacia atrás os diré que añoro todos aquellos lugares donde tuve un amigo, las calles por las que di un paseo, los horizontes donde vi ponerse el sol… Diecisiete fructíferos años en Valladolid dieron lugar para muchos amigos, paseos y ocasos. Valladolid es mi adolescencia y mi juventud, mi colegio y mi carrera, mis amigos y mi mujer… periodos inolvidables de la vida de cualquier persona... Añorar el pasado no te lo devuelve, además en él falta lo más importante: mis hijos.
¿Cómo se vive en Asturias la fiebre Fernando Alonso?
Pues supongo que con un poco más de euforia que en el resto de España. He descubierto en este último año que mis compatriotas no nacieron en una maternidad, si no en un monoplaza, que ya no controlan su temperatura corporal sino la de sus neumáticos y en lugar de peregrinar a Covadonga lo hacen a Montmeló. No cabe duda que es una gloria nacional. Lástima que sólo sean españoles el piloto y la publicidad… y no la ingeniería y los vehículos.








