José Antonio Gil Verona, Director del Museo de la Ciencia de Valladolid
Alarva al día nº 52. José Antonio me recibe en su despacho situado en la sexta planta de la torre que corona los espacios del museo. “Se ve el colegio desde aquí” me dicen al entrar casi al unísono José Antonio y Nuria Fernández Escudero, su secretaria y antigua alumna del colegio San Agustín. Su despacho es un recinto amplio, luminoso, cálido y decorado con gusto. Igual de cálido es el recibimiento.
Repasamos en su ordenador y seleccionamos para la entrevista una colección de fotos de José Antonio con visitantes del museo, ilustres por su historial científico o artístico. La selección me resulta difícil porque querría todas las fotos que me muestra.
José Antonio tiene la gentileza de acompañarme y hacer de “cicerone” de la última exposición antes de abandonar el museo.
Una rica y fecunda trayectoria científica
José Antonio Gil Verona nació en Valladolid el año 1964. Ingresó en el colegio San Agustín en el curso 1969 y permaneció hasta 3º de BUP en el curso 80-81. Todavía no estaba implantado COU, y lo cursó en La Salle. Finalizó la licenciatura de Medicina y Cirugía en el 1988. En junio del 91 defiende su tesis doctoral. Desde 1993 es catedrático de Anatomía en la Facultad de Educación de la Universidad de Valladolid y Director del Museo de la Ciencia desde el 2003. Es además, entre otros muchos títulos, presidente de la Asociación Española de Lucha contra la Epilepsia.
Resulta difícil resumir la labor científica investigadora y divulgadora de José Antonio, expuesta en un currículo de 30 páginas. Ahí van algunos ejemplos que avalan su talla científica: ha publicado en revistas de lengua portuguesa, italiana, española e inglesa trabajos relacionados con sus tesis doctoral; ha colaborado en una veintena de libros y en tres monografías sobre “Trastornos del sueño en la edad avanzada”; destacamos su presencia en casi cien congresos de medicina y educación con ponencias y comunicaciones tanto escritas como orales.
Igualmente José Antonio ha impartido cursos monográficos de especialización y postgrado, seminarios y conferencias en universidades españolas, incluida la Universidad Autónoma de Madrid. José Antonio se ha movido en su investigación y divulgación en torno a temas de su especialidad de medicina o afines y en temas fronterizos entre la medicina, la psicología y la educación.
Su labor investigadora se cimenta, como no podía ser de otra manera, sobre una gran inquietud intelectual, un trabajo riguroso, una sólida formación y permanente actualización. A la formación universitaria y estudios de postgrado hay que añadir la ampliación de estudios becado en universidades españolas y en los hospitales de Varsovia, Sarajevo y la Universidad de Zurich.
Años y recuerdos del San Agustín. Cómo era aquel colegio en los años a finales de los 70 y comienzo de los 80…Se admite alguna anécdota…
Ahora que miro hacia atrás me encuentro con que están íntimamente unidos, en mi vida, acontecimientos de la historia reciente de España con mi estancia en el colegio. Así me entere de la muerte de Franco cuando iba a coger el autobús del colegio, recuerdo cómo en el recreo, en el frontón, escuchábamos por la radio el desarrollo del intento de golpe de estado, cómo, cuando vinieron los entonces Príncipes a visitar las instalaciones de la vecina Fasa Renault, todos nos situamos en la verja de separación para intentar verlos y …tantas cosas.
Recuerdo, con nostalgia, las excursiones a la chopera, la piscina, las fiestas del colegio, sobre todo el desfile de disfraces que hacíamos en torno al centro
También recuerdo con cariño a D. Lorenzo, mi primer tutor, a la señorita María Jesús, al padre Santos, las clases magistrales de historia del padre Soria, la huelga de una clase que hicimos, no sé por qué, seguro que para remedar las numerosas huelgas que hacían los estudiantes de universidad, el principio de la rebeldía adolescente y que le tocó sufrirla al padre Eraso con su consiguiente desconcierto, disgusto y por supuesto castigo, la fina ironía del padre Marciano y sobre todo al padre Bueno, quien me enseñó que puede haber amistad a pesar de las discrepancias.
¿Sobre qué versa tu tesis doctoral en medicina?
Sobre epilepsia, -un estudio de los que denominamos preclínico-, estudié la vía auditiva en un modelo animal que padecía una epilepsia refleja audiógena, para intentar desentrañar las causas cerebrales de la epilepsia; me ayudó entre otras cosas a entender que ninguna enfermedad debe ser estigmatizada.
¿Qué hace un doctor en medicina en un museo de la ciencia?
Aparte o sobre el hecho de ser doctor y médico, me considero científico, y creo que una de los mayores retos que tenemos es saber divulgar lo que trabajamos, hacer ver a toda la población lo que es ciencia, para qué sirve etc.., en resumen, hacer ver que el conocimiento puede ser contagioso.
Objetivos y retos inmediatos del Museo que diriges
El objetivo más importante es asentarlo como un museo de amplia presencia en el panorama cultural vallisoletano y castellano-leones. El año pasado fue el museo más visitado de Valladolid, no olvidemos que es el único de nuestra comunidad y que en comunidades limítrofes, como Cantabria y Asturias, no existe ninguno. También me gustaría lograr que a medio plazo se sitúe en el lugar que le corresponde en el panorama español ( es el más joven de los museos españoles ).
En cuanto a los retos, es un museo de retos a largo plazo, pero los más inmediatos podrían ser: en este año, conmemorar el 500 aniversario del fallecimiento de Cristóbal Colón ( con la exposición sobre la navegación, producida por nosotros: “Cuatro viajes que cambiaron el mundo”), celebrar el aniversario del nacimiento de ese gran genio que fue Mozart con la exposición “250 años vibrando la música” en la que veremos la música desde un perspectiva física; el conseguir subvenciones para un homenaje y escultura al Prof. Pio del Río-Hortega, sobre todo en este año en que se conmemora el centenario de la entrega del premio nobel a Ramón y Cajal, maestro suyo, y premio para el que luego también sería nominado D. Pío.
Compaginas la dirección del museo de la ciencia con la tarea docente. ¿Dónde te sientes más cómodo?
En ambos sitios, la Universidad es mi vida, por ello llevo más de 16 años impartiendo docencia, pero la dirección del museo es una experiencia muy enriquecedora tanto a nivel personal como cultural.
Tenemos entendido que se trata del primer Planetario digital del mundo…
Cuando se inauguró el museo, sí, actualmente existe otro en Barcelona, uno en Francia y otro en Grecia, pero muchos de los demás museos de la ciencia ya están en trámites para comprar uno. Debemos darnos cuenta de la suerte y el esfuerzo que supone tener un museo de la ciencia con un planetario. Además, al ser digital, las producciones que presentamos se han hecho aquí , en nuestra ciudad, y sólo se pueden ver aquí ( Bajo la espada de Orión, Hidalgo y Sancho, El cielo del sur, La boutique fantasque, las que estamos reparando sobre Colón...).
Alguien ha comparado el Museo de la ciencia con las plazas medievales de la ciudades italianas como Siena, Florencia, dominadas por una soberbia torre…
Bella comparación, creo que es un edificio emblemático y moderno de los que hacen falta a esta ciudad que mira al futuro sin perder de vista su pasado
¿Qué secciones del museo te atreves a recomendar como las más interesantes para el visitante? ¿Y para los alumnos?
No veo ninguna diferencia entre alumnos y visitantes, así que a todos les recomendaría, por la novedad, la sala del cerebro que se abrirá en febrero, sin perder de vista el resto del museo, la sala del mapa, la de la neurona....
Alguna exposición temporal que destacarías por su interés
Todas despertarán el interés en sectores más o menos amplios de la población. La que más esfuerzo nos esta suponiendo es la de “Cuatro viajes que cambiaron el mundo” que se inaugurara en julio, pero también serán muy interesantes las dedicadas a Leonardo Davinci, ( marzo-abril ), a la forma ( “Y después...fue la forma”, marzo-abril), a la naturaleza amenazada ( febrero-mayo ), a los inventos (“Cien años de innovación”, mayo-septiembre ), al Dr. Sonrisa ( Fundación Teodora, marzo-abril)...
Recientemente ha sido noticia la inauguración de una estatua de A.Einstein…
Sí, para conmemorar el centenario del denominado annus mirabilis, el año milagroso, denominado así porque, con razón, alguien apuntó que nunca, ni antes ni después, ha enriquecido tanto y en tan corto tiempo a la ciencia una sola persona, como hizo Einstein en 1905, año en el que publicó varios de sus artículos más importantes.
Ahora estoy buscando alguna empresa que subvencione la escultura del prof. Pío del Río-Hortega, para que un insigne vallisoletano pueda acompañar al genial alemán y enseñarle los rincones tan bellos que tienen esta ciudad que descansa junto al río Pisuerga.








