Ángel Vallecillo, premio narrativa Miguel Delibes
El día 23 de junio Ángel Gutiérrez Vallecillo recibió el Premio de Narrativa Miguel Delibes 2006. Alarva al día ha seguido la trayectoria literaria de Ángel y ha dado cuenta de sus distintas publicaciones y se ha alegrado de sus premios. En el último número apareció un comentario crítico de su novela Colapsos.
Ángel Gutiérrez Vallecillo pertenece a la primera promoción de COU (1985-86) y es un hombre polifacético donde los haya: viajero inquieto, guionista de documentales, comentarista radiofónico, buceador de los fondos marinos y de la entraña de la vida humana. Compagina la pasión por la literatura y por la fotografía. Alarva al día se alegra y felicita a Ángel por el premio Miguel Delibes que reconoce la calidad literaria de Ángel.
Tus recuerdos del colegio
Estuve en el colegio 11 años, desde los seis hasta los dieciocho. Mis recuerdos de la infancia son confusos pero recuerdo especialmente cuando aprendí a escribir, me refiero a aprender las letras, las sílabas, las primeras palabras escritas.
Desde los catorce años hasta entrar en la universidad fueron los mejores años que recuerdo en el colegio. Éramos muy gamberros, nos divertíamos mucho y mis mejores amigos siguen siendo los de aquellos años. La sala de fumadores parecía un antro de Chicago. Nuestra promoción de COU fue la primera del colegio San Agustín: por aquel entonces el colegio era masculino, pero aquel año llegaron las primeras chicas. Pero quizá mis mejores recuerdos están asociados al fútbol. Jugué de portero desde alevines hasta juveniles federados. Recuerdo aquellas mañanas de domingo, en pleno invierno a 4 bajo cero, el repiqueteo de los tacos de aluminio de 15 chicos saliendo uniformados del vestuario, cruzando las canchas de baloncesto hacia el campo de fútbol grande. Entonces me quedaba solo en la portería antes de empezar el partido, siguiendo un pequeño ritual. Era muy emocionante. Mi madre ha lavado bolsos y bolsos de ropa embarrada, y todo el año llevaba cardenales en los muslos: era hermoso volar, parar el balón y luego caer al suelo como un saco de patatas.
¿Cómo nace tu vocación literaria?
No creo que nadie lo recuerde, pero en segundo de BUP gané el premio de poesía del colegio. Precisamente el premio fueron dos libros de Delibes: El Camino y las Ratas. Escribía mis cosas y no le daba mayor importancia... Ahora llevo ya 18 años escribiendo. Para mí la literatura siempre ha supuesto una lucha contra mí mismo, un reto personal para formarme como persona.
¿Es el retiro monacal Santa María de Mave un lugar ideal para escribir?
Sí. Pero también cualquier lugar tranquilo y en un entorno natural. El tiempo cunde. Uno está plenamente concentrado en las tramas, la estructura, los personajes, y eso te ayuda a no perder tiempo retomando lo anterior, en especial con novelas complejas.
¿Cómo iniciar y apasionar a nuestros niños y jóvenes con la lectura?
La fórmula es divertirse. No hay otra. Lo que te divierte, te engancha; ya sea un videojuego, el fútbol o una novela. Creo que lo dijo Billy Wilder: prohibido aburrir.
Tus obras, ¿inspiración o trabajo?
Trabajo. Cuando uno es joven y empieza a escribir piensa en su creación como algo mágico, una especie de don, pero es tan contraproducente como lo contrario: necesitar el refrendo, que alguien te diga "usted es escritor". No, ni lo uno ni lo otro. La definición de escritor es aquel que escribe. Cualquiera que muestre empeño en tratar de narrar algo: una situación, una carta de disculpa, cualquier cosa, ya está siendo escritor.
En pocas líneas, ¿qué es Colapsos?
Colapsos es un libro visceral. En mis primeros libros, Los Comedores de Tierra y La Sombra de una sombra, había, efectivamente, una clara influencia de Delibes. Colapsos va más allá; es fruto de mi experiencia viajera, una exploración de los límites de la narrativa, pero también un intento por reflejar la vida moderna: un espejo de lo horrible, de lo absurda que puede resultar la sociedad actual. Una caricatura del dinero, de lo efímero, de la lascivia, del poder. La verdad es que el jurado se ha arriesgado mucho premiando a Colapsos.
¿Proyectos inmediatos?
Estoy terminando una novela titulada Regénesis. Es una novela negra muy ambiciosa: organizaciones neonazis, ecología, modificaciones genéticas; un reflejo de mis miedos por lo que creo podría suceder en el futuro: la eugenesia, un nuevo totalitarismo por la vía de la selección genética, la destrucción y creación de especies... No puedo decir más.
¿Ángel, dónde pueden recabar nuestros lectores más información de tu obra?
Mi editorial es Difácil, pero tengo una página web www.angelvallecillo.com. Allí pueden estar al tanto de mis cosas, y prometo contestar a todo aquel que me escriba.






