Los alumnos de 6º de Primaria cambiaron por un día las sillas del aula por una auténtica aventura todoterreno en el Pinar de Santinos y las calles de Tudela de Duero. El objetivo era ambicioso: convertirse en científicos, economistas, periodistas y críticos urbanos en una sola jornada.
El primer gran reto fue el «Desafío Supermercado». Convertidos en gestores financieros con un presupuesto extremo de un euro por persona, los equipos tuvieron que hacer magia con las matemáticas. Su misión consistió en diseñar un almuerzo que fuera sano, rico y, sobre todo, seguro para los compañeros con alergias. Todo un máster acelerado de supervivencia en el pasillo de la fruta y las etiquetas nutricionales.
Una vez en el pinar, los estudiantes se transformaron en detectives de la naturaleza. Armados con sus cámaras, se dedicaron a cazar diez especies vegetales, rastrear relaciones secretas entre seres vivos —como el parasitismo o el mutualismo— y localizar las huellas de la intervención humana en el ecosistema.
La aventura continuó en el casco urbano, donde los alumnos se dividieron el trabajo para tomar el pulso al municipio. Mientras unos asaltaban amigablemente a los vecinos a base de entrevistas para radiografiar la economía y la vida del pueblo, otros se convirtieron en inspectores de accesibilidad, midiendo con lupa cómo de amigables son los parques, plazas y calles para todos los ciudadanos.
Una jornada redonda donde quedó demostrado que para aprender a cuidar el medio ambiente, entender la economía real y mejorar tu entorno, la mejor lección es la que se vive con los pies en el barro.