Parte de los alumnos de 1º de ESO han disfrutado de una experiencia única durante su viaje cultural al norte de Portugal, una aventura que les ha permitido conocer algunas de las ciudades y monumentos más emblemáticos del país vecino, convivir con sus compañeros y acumular recuerdos que, sin duda, tardarán en olvidar.
La expedición comenzó con la llegada a Braga, donde los estudiantes participaron en un divertido rally fotográfico para descubrir algunos de los rincones más representativos de la ciudad. Después visitaron el impresionante Santuario de Bom Jesus do Monte, afrontando con entusiasmo el reto de ascender sus interminables escalinatas. Según los cálculos más precisos de nuestros alumnos, fueron nada menos que 579 escalones de subida… y otros tantos de bajada. Una primera jornada marcada por el esfuerzo, el compañerismo y las ganas de comenzar la aventura.
El segundo día estuvo dedicado a conocer dos de las ciudades más importantes de Portugal. Por la mañana recorrieron Oporto, visitando lugares tan emblemáticos como la estación de São Bento, la Catedral o el Puente de Luis I, desde donde disfrutaron de unas espectaculares vistas sobre el río Duero. Posteriormente se trasladaron a Guimarães, considerada la cuna de Portugal, donde pudieron descubrir el Palacio de los Duques de Braganza, el Castillo de Guimarães y su precioso casco histórico medieval. La jornada concluyó junto al mar, contemplando el atardecer en la playa de Furadouro y disfrutando de actividades y juegos en grupo.
La tercera jornada permitió profundizar aún más en el conocimiento de Oporto. Los alumnos visitaron la Torre de los Clérigos, pasearon por la Ribeira, recorrieron el Puente de Luis I por su nivel inferior y realizaron un agradable crucero por el Duero para contemplar la ciudad desde otra perspectiva. También tuvieron ocasión de descubrir espacios tan representativos como el Mercado de Bolhão, la Rua de Santa Catarina o la Avenida dos Aliados. Fue un día intenso en el que las escaleras volvieron a ser protagonistas, convirtiéndose casi en un símbolo de este viaje.
Antes del regreso a España, el grupo realizó una última parada en Aveiro, conocida popularmente como la «Venecia portuguesa». Allí navegaron por sus canales a bordo de los tradicionales moliceiros y disfrutaron de un tiempo para pasear por el centro histórico y realizar las últimas compras antes de emprender el viaje de vuelta.
Más allá de los monumentos visitados y de los kilómetros recorridos, estos cuatro días han estado llenos de convivencia, aprendizaje y experiencias compartidas. Madrugones, caminatas, fotografías, risas, anécdotas, nuevos descubrimientos y momentos inolvidables han convertido este viaje en una experiencia educativa y personal de gran valor para nuestros alumnos.
Desde el colegio queremos felicitar a todos los participantes por su comportamiento y agradecer la implicación de los profesores acompañantes que han hecho posible esta magnífica experiencia.
Muito obrigado, Portugal. ¡Hasta la próxima aventura!