El comedor del colegio se ha transformado estos días en un auténtico taller de imaginación y alegría. Con la llegada del Carnaval, nuestros alumnos han sacado su lado más creativo y han preparado unas manualidades llenas de color, originalidad y mucha ilusión.
Los más pequeños han diseñado simpáticas máscaras y divertidas marionetas, con sonrisas enormes, narices redondas y colores vibrantes que reflejan a la perfección el espíritu carnavalesco. Cada creación es diferente, única, y muestra el entusiasmo con el que han trabajado.
Los alumnos de distintos cursos también han elaborado originales figuras tridimensionales de payasos, con trajes de tiras de papel de colores y expresiones llenas de vida. El resultado ha sido un conjunto alegre y dinámico que ha llenado las mesas del comedor de risas y creatividad.
Además, se han realizado sorprendentes escenarios en miniatura: pequeñas plataformas decoradas con columnas, guirnaldas y personajes que parecen estar en pleno espectáculo. Con materiales reciclados como cartón, papel de aluminio y rollos de papel, nuestros alumnos han demostrado que la imaginación no tiene límites cuando se trata de crear.
Incluso las columnas del colegio se han sumado a la fiesta, decoradas con grandes figuras carnavalescas que han aportado un toque aún más festivo a los espacios comunes.
Estas actividades no solo fomentan la creatividad y la expresión artística, sino que también refuerzan valores como el trabajo en equipo, la paciencia y el cuidado por los detalles. El Carnaval en el comedor ha sido, sin duda, una experiencia divertida y enriquecedora para todos.
¡Enhorabuena a nuestros artistas por llenar el colegio de color, alegría y espíritu carnavalesco!






