En Bachillerato, la formación del alumnado es mucho más amplia que la que aparece en los libros de texto. A lo largo del curso, los estudiantes viven experiencias que construyen un “currículum invisible”, repleto de aprendizajes que moldean su manera de pensar, sentir y decidir. Son actividades que complementan el trabajo académico y que ayudan a formar personas autónomas, responsables y comprometidas con su entorno.
Orientación y toma de decisiones para el futuro
El Departamento de Orientación juega un papel fundamental mediante talleres de técnicas de estudio y sesiones de orientación académico-profesional, que ofrecen herramientas para mejorar el rendimiento y afrontar con serenidad la elección de estudios posteriores.
En este camino, también resultan claves las charlas de antiguos alumnos, que comparten sus trayectorias en diversos grados universitarios y ayudan a los alumnos a visualizar posibilidades concretas para su futuro.
Formación práctica y vital
Entre las actividades más valoradas destaca el taller de RCP, impartido por profesionales sanitarios, que ofrece una formación esencial en primeros auxilios. Se trata de una experiencia altamente práctica y útil para la vida, que refuerza la importancia de saber actuar ante situaciones de emergencia.
Ciencia, cultura y creatividad
El talento científico y tecnológico se impulsa mediante programas como STEM Talent Girl, que fomenta vocaciones en áreas STEM entre las alumnas, y el programa CONTACT, promovido por las universidades de Castilla y León, que acerca la investigación y el mundo universitario a nuestro alumnado.
Asimismo, las actividades teatrales a las que asisten en el colegio fomentan y enriquecen su desarrollo cultural.
Aprender, también viajando
Las salidas y viajes culturales también forman parte esencial de este currículum invisible. El viaje cultural a Italia, la visita anual a Madrid, y visitas a centros como Renault, ofrecen experiencias directas con la cultura, la historia, la tecnología y el funcionamiento del mundo laboral.
Charlas y talleres organizados por los diversos departamentos o la participación del centro en olimpiadas académicas, como la de Filosofía, Química o Economía estimulan el esfuerzo, el talento y la sana competitividad.
Compromiso social y voluntariado
Se les ofrece además una experiencia profundamente transformadora: el voluntariado en Granada con la ONG ARCORES. Esta actividad les permite convivir, colaborar y servir a
personas en situación de vulnerabilidad, fomentando valores como la empatía, la solidaridad y la conciencia social. Sin duda, una vivencia que deja huella y que forma parte del aprendizaje más humano del Bachillerato.
Deporte y liderazgo
La vida deportiva del colegio también tiene mucho que aportar. Varios estudiantes participan en actividades como baloncesto y balonmano, representando al centro con esfuerzo, constancia y espíritu de equipo. Además, algunos de ellos asumen un rol especialmente significativo: son entrenadores de categorías inferiores, demostrando liderazgo, responsabilidad y capacidad para guiar a otros.
Convivencia y crecimiento personal
Las jornadas de convivencia completan este mosaico de experiencias, favoreciendo la cohesión del grupo y fortaleciendo los lazos entre compañeros y profesores.
Un Bachillerato que educa en todos los sentidos
Estas actividades, junto con muchas otras que enriquecen el día a día del alumnado, construyen un Bachillerato que no solo enseña contenidos, sino que acompaña, orienta y transforma. Nuestro “currículum invisible” es, en realidad, una parte fundamental de nuestra identidad educativa: una educación completa, humana y orientada al futuro.