La capilla ardiente del P. José El Busto estará preparada a lo largo de la tarde y en las primeras horas de la mañana del día 3 en la capilla del Colegio San Agustín.
El P. Busto tenía 90 años, pero todavía le quedaba cuerda para rato. Esa es la impresión que teníamos todos al celebrar, apenas hace un mes, su cumpleaños. Estuvo alegre, dicharachero y encantador como siempre, como fue él a lo largo de su vida.
Unos días después me confesó que había tenido una vida estupenda, que había sido muy feliz ejerciendo la profesión que un día le maravilló y de la que tenía excelentes recuerdos, sobre todo del trato y cariño de sus alumnos, que nunca le falto y que yo atribuyo a que fue una correspondencia a su trato afable y cordial con todos.
Excelente profesor y comunicador nato, era capaz de cautivar a los menos interesados en los ásperos temas de la historia, que con tanto fervor explicaba y de la que te llegaba a contagiar. Bueno, entrañable, cercano, siempre dispuesto a ayudar y muy compresible con los alumnos, con los brillantes a los que tanto ensalzaba ,como a los más retardados, a los que siempre intentaba ayudar.
Se nos ha ido como él era: dando gracias a todo el mundo y pidiendo perdón por el trabajo que nos causaba. Dejó tras de sí un suave aroma a humanidad y excelencia. No dudamos que Dios lo tendrá ya en su gloria. ¡Gracias, Pepe, por tu vida y enseñanza!












