Hoy estaba cantado. Batíamos el record seguro. En Marzo la Policía Belga nos da el alto por cruzar en rojo un semáforo. En Mayo la Policía Portuguesa por un DNI perdido, el otro día la Policía Española por un permiso de menores equivocado y hoy la Policía Inglesa por… (lo pongo más adelante, porque si lo pongo ahora dejáis de leer y encima no os lo vais a creer). El caso es que hemos hecho Póker de Policías Europeos en tan solo 4-5 meses… A este paso y con mis últimas experiencias seguro que me contratan como asesor especial para la unificación de Policías Europeas. ¿Valdrá como record para el Guinness?.
Desde un principio nos pareció una idea un pelín rara pero como estamos acostumbrados a las cosas extrañas de este pais pues nosotros ver, oir y callar. A algún miembro del staff se le ocurrió la maravillosa idea de innovar (textual, tal y como nos lo han dicho). La actividad, con 82 alumnos, consistía en hacer por grupos unas mini-barbacoas para asar nubes de azúcar. Hasta ahí nos pareció curioso pero bueno, podía ser divertido. El problema fue el dónde: a las puertas de la catedral. ¿Eso se puede hacer ahí?, preguntamos. Y ya imagináis la respuesta.
Pues nada, para allá que llevamos a los 82 multilingües alumnos (nosotros con los nuestros y allegados que vamos adoptando) y al llegar a la catedral el staff de aquí los repartió por grupos. A cada grupo le entregan una mini-barbacoa portátil (la verdad es que son una cucada: una especie de bandeja bien protegida con una rejilla, papel y carbón por dentro), una bolsa con nubes de azúcar y unos palitos para pincharlas e iban pasando para prenderlas. Allí que empezaron a echar humo, los chicos felices y yo agachado echando una mano a un grupo plurinacional donde había alguno nuestro.
De repente me tocan la espalda y, al darme la vuelta, veo a una policía de metro noventa soltándome un discurso en inglés que por el tono entendí que no era para pedirme la hora. Pegué un salto debido al susto y aguanté el chaparrón hasta que se calló un segundo. Resulta que de los 10 grupos que había allí y los más de 8 monitores con la pinta de STAFF que atendían la actividad más los 2 profes nuestros, una profe china y una italiana (mi amiga del bus del otro día)… la policewoman se había dirigido a mi ya que entendía que el responsable de todo debía ser el del pelo más blanco (por decirlo finamente). La discusión iba aumentando de tono (obviamente tal y como sospechábamos aquello no se podía hacer allí) y yo, que me veía ya en comisaría y pagando una buena multa, y viendo que las 2 policías (solo me dio tiempo a ver a 2, no sé si había más) no tenían queja alguna hacia los chicos… usé la táctica habitual de nuestros alumnos: «yo no he sido, yo sólo pasaba por aquí y les estaba echando una mano». Aproveché que se calló mirándome con cara extraña y añadí: » los responsables son aquellos de las camisetas azules». En ese momento se giró y yo hábilmente desaparecí de la escena del crimen, pasando a un segundo lugar y dejando el «marrón» a las maravillosas mentes que habían ideado innovar a través de dicha actividad.
Obviamente las polis prohibieron fueguecito alguno, se aseguraron de que todos estaban bien apagados y en un contenedor, y los chicos se dedicaron a comerse las nubes a la par que hablaban y bailaban en el césped que hay frente a la catedral. El humo desapareció y la fachada de la catedral recuperó todo su esplendor sin que llegáramos a provocar un Notredamme 2… ¡Vaya ideas que tienen algunos!
Y yo…CUARTA bronca de la Policía que me llevo este año. Al final acabo en los papeles de Interpol, el FBI y demás…
El día empezó de forma curiosa: simulacro de incendio a las 7’15 de la mañana. Hala, todos fuera, corriendo y en pijama. Hay que desalojar en menos de 3 minutos o si no te lo hacen repetir. Debe ser que ahora los simulacros de incendio son «deporte olímpico» y 3 minutos es la marca mínima para poder competir. Nada, batimos la marca del año pasado: 2 minutos y 16 segundos. El resto del día fue más o menos bien. Mañana de clases. Comida. Y por la tarde hicimos una marcha hasta St. Catherine’s Hill, lugar emblemático de Winchester desde se ven unas vistas espléndidas de toda la zona. Tiempo de relax, tumbarse y disfrutar de las vistas.
A la vuelta fuimos atravesando un parque gigante donde los ingleses salen a tumbarse los días de sol y visitamos la parte trasera de la catedral, el colegio más antiguo de Inglaterra y terminando con un ratín de tiempo libre por la High street del pueblo. A las 6 estábamos cenando y a las 8…visitando a la policía inglesa, ya sabéis.
Al final, vaso de leche, galletas y a la cama. La verdad, un gran día y gracias a la actividad «innovadora» los chicos han ampliado sus relaciones. Hoy tan solo hemos perdido las llaves de una habitación y las hemos recuperado (misterio: la puerta estaba cerrada con llave y las llaves dentro de la habitación). Todos en buen estado. Mañana por lo visto vamos a Bournemouth pero ya no en tren, vamos en bus…y…con mi «amiga italiana»…a ver como acaba…
P. Dumbledore, Winchis, Arturo, Ginevra y la Policewoman que me ha reñido
