Dicen que el ser humano ha ido evolucionando gracias a su interés por descubrir cosas nuevas y que es la curiosidad lo que hace que un bebé aprenda y se desarrolle desde las primeras semanas de vida.
En el Departamento de Biología intentamos estimular el aprendizaje despertando esa curiosidad innata a través de situaciones de aprendizaje que permitan activar las ganas de saber en nuestros alumnos. En 1ºESO hemos comenzado con las primeras visitas al laboratorio y no ha habido más que ver sus caras para entender que eso ha movido su curiosidad y los ha predispuesto para seguir las primeras clases de Biología con ganas e ilusión. ¿Cómo crecerán las semillas que hemos plantado en casa? Veremos los resultados de nuestros pequeños investigadores en unos días, ya os iremos contando. En 1ºBTO ya han realizado algunas prácticas en el laboratorio comprobando algunas propiedades del agua y de las sales minerales. Hasta hemos descubierto que en el agua que bebemos hay sales minerales imprescindibles para que nuestro corazón siga latiendo y nuestros músculos se muevan, por ejemplo. Es una gozada ver cómo los mayores ya saben respetar las normas de trabajo de un laboratorio y pueden colaborar y participar muy bien en grupo, “ensayando” para su futuro laboral próximo, en el que quién sabe si descubrirán la cura definitiva contra el cáncer o la vacuna que consiga erradicar muchas de las enfermedades contra las que todavía no somos capaces de lidiar.
Adelante, observad la naturaleza y haced preguntas, no perdáis esa curiosidad. Os espera un mundo entero por descubrir y muchas respuestas todavía por dar al mundo tan complejo que nos rodea.

