Uno de los aspectos a los que damos más importancia en nuestro centro es a la expresión oral. Hoy nuestros alumnos de 1º de Bachillerato se han metido en los personajes de don Diego, doña Paquita y doña Irene para representar una de las escenas más famosas de Moratín: aquella en la que se defiende la libertad de los jóvenes a decidir sobre su futuro. Pese al abismo que nos separa del XVIII, ¿no merece la pena leer a los clásicos precisamente por la atemporalidad de sus temas?
