INTRAHISTORIA DEL 6º DÍA
Bien está lo que bien acaba, o eso se suele decir. Todos en casa…por fín. Para los chicos ha sido una especie de regalo, un día más de viaje…para los profes un día más de esos de 24 horas de trabajo… pero conviene hablar de los héroes ocultos de esta historia también. Una vez estalla el problema, Sábado por la mañana, se puso en marcha una maquinaria sin que nadie en Munich (alumnos y profes), salvo la profesora al cargo, supiera lo que estaba pasando. Era importante dar solución al problema antes de anunciarlo para que no decayera el ánimo del grupo ni se pararan sus actividades. Si el personal en Munich tiene que resolver este problema no se puede atender a los alumnos.
Todo se gestionó desde Bruselas (parece como que ha intervenido la comisión europea y todo) salvo los últimos billetes de tren que era imposible. Desde la capital europea era más fácil porque no se paralizaban las actividades del grupo en Bruselas, se podía prescindir un día de personal. Había que resolver varias cosas, no sólo un billete de avión: alojamiento, autocares a Barajas, catering… En los vuelos tuvimos una ayuda importantísima de una de las madres de un alumno que estaba en Munich (muchas gracias por estar pendiente y al teléfono todo el fin de semana). La empresa de autocares (hubo que utilizar todo tipo de contactos porque en finde cierran) anuló uno y puso otro para el Martes (ojo, el Lunes volvían unos de Bruselas y salían otros el Martes). Nada sencillo. El catering hubo que anularlo, solicitar otro… Y el alojamiento: fue fácil al ser de Lunes a Martes, había sitio. Había que dar de comer y cenar a todos…interminable la lista de cosas a solucionar…
Con todo casi atado se dió el paso y se comunicó a todo el mundo a la vez (hubo pequeña desincronización por culpa de Gestión Aula). Pido perdón a mis otros compañeros en Munich porque se enteraron con todo apañado. He de decir en su favor que no ha habido queja alguna y rápidamente se pusieron a programar el día extra.
Hoy todos están en casa. Gracias 5 compañeros de Munich por vuestra paciencia y buen hacer y también gracias a la mami que estuvo al teléfono y luchando para meter a todos en el mismo avión (hasta el Lunes a primera hora no estuvo claro), gracias a mis compis de Bruselas por cargar con todo durante las horas trágicas, gracias a Cabrero y Seresca por no rechistar y ayudar cuando les cambiamos el plan… y, ojo, gracias al profesorado en Valladolid por seguir cubriendo un día de más y por supuesto gracias al colegio que puso los medios para llevar todo adelante sabiendo que muy probablemente no lo pueda recuperar (ciertas huelgas no entran en los seguros, qué le vamos a hacer).
Quizá la mayor satisfacción que quede, además de que estén todos en casa, sea la de no haber recibido ni la más mínima queja por lo sucedido. Imagino, por tanto, que hay que agradecer, y mucho, la confianza que depositan en nosotros las familias. Gracias. Volveremos a viajar, seguro.
Profesor Dumbledore
