Lo más sorprendente de esta historia es que el tío estaba feliz y contento porque por fin iba a salir en la noticia del día. Estuve a punto de quitarle el protagonismo: «profesor tira a un niño a la papelera y la cierra con llave tras tener que rescatarlo de la policía belga». Tras unos segundos de mirada típica de profesor tipo «mira niño te mato» pensé que lo mejor era dejarle ser «prota» por un día.
Pues nada, aquí el muchacho dejó abandonada a su mochila en un restaurante y la pobre, viéndose sola y desvalida, al cabo de un rato, solicito a un transeunte ser adoptada. El pobre transeunte al ver la situación decidió adoptar a la mochila y llevársela para casa; y ya de paso un pasaporte, un chubasquero y alguna chuchería.
Nuestro prota al cabo de un rato se arripintió de su abandono y corrió a abrazar a la mochila para pedirla perdón. Pero ya no estaba, la mochila abandonada a su vez había abandonado a su dueño. Triste historia de amor no correspondido.
Nuestro prota rápidamente, acompañado de sus colegas, en vez de ir a contárselo a sus profesores (distancia profesores-alumnos no más de 50 metros), decidió que era mejor la aventura e ir directos a la policía (distancia 20-25 metros). Claro y la policía, ante el gallinero que armaron cogió a nuestro prota, lo metió en sus dependencias impidiendo el paso al resto y por tanto a los profes. Allí se quedó solo. Yo le veía a través de un cristal pequeñito Eso sí, el tío hablando con soltura a una policewoman, gesticulando…menudo espectáculo. Tras media hora de conversación, papeles y demás salió por la puerta de la celda (tenía más pinta de celda que de comisaría) como si hubiera ganado el Princesa de Asturias. Resumen: se acabó el record. 7 días hemos tardado en perder un pasaporte y una mochila. Mejor que el año pasado estamos.
El día se dedicó a la parte europea pasando primero por el monte de las Artes, el Palacio Real y adivinando embajadas. Ya en la zona del Parlamento Europeo entraron en el Parlamentarium donde se tiraron 2 horas y cuarto jugando a ser eurodiputados. Salían entusiasmados…algunos…pero eran mayoría, ja, ja.
Caminata a través del barrio africano hasta el Palacio de Justicia pero el día no acompañaba: frío y lluvia. Pasamos por el barrio de Marolles (bohemios y artistas) pero habían recogido el mercado de las pulgas debido a la lluvia. Total que nos fuimos a comer a la estación de Midi y ya de paso a hacer amigos policías.
Metro hasta Heysel y visita al Atomium. «20 valientes y sus teachers se subieron a pasearse por las bolas del átomo de hierro que hay plantado en un parque y a tenor de las fotos se lo pasaron en grande. Vuelta en metro y a cenar por el centro. A la cama prontito…qué raro…ahhh… que juega el Madrid…socorrooooo.
La noche ha sido calentita pero como pasó de las 0:00 h pertenece al día 4. O sea, mañana lo cuento. Chao
Profesor Dumbledore

