La primera evaluación concluyó y, para celebrarlo, convocamos a los alumnos a un ágape celebrado en el comedor del colegio. Fue esto una buena ocasión para que los estudiantes intercambiasen sus impresiones de los inicios de este exigente curso.
También los tutores tuvieron la oportunidad de conversar con los alumnos en un ambiente distinto al rutinario, lo que siempre plantea la oportunidad de conocer algo mejor a quienes, pasados unos meses, se graduarán y terminarán su bachillerato.
Esperamos, entonces, que hayan disfrutado de este desayuno de convivencia. Todo indica a que así fue, pues al terminar muchos no querían abandonar el comedor, y quizá no fue sólo por el frío que campaba en el patio, sino también por el gusto de la mutua compañía.


