Durante estas semanas los alumnos de 1ºESO han estado trabajando en la asignatura de Educación plástica, visual y audiovisual los colores complementarios.
Los alumnos se han dado cuenta de que mezclando los colores primarios con los secundarios que se encuentran en el lado contrario del círculo cromático pueden crear tonos quebrados, es decir marrones y grises.
Esta propiedad de los colores pigmento la han aprovechado para crear bisontes como hicieron nuestros antepasados en nuestra famosa cueva de Altamira descubierta en 1868, la cual, gracias a una niña de más o menos la edad de los actuales alumnos, pudieron darse cuenta de que el techo de la cueva estaba pintado de «bueyes».
Dichas pinturas tienen unos 14.000 años de antigüedad y fueron confeccionadas mediante carboncillos de leña, arcillas con alto contenido en óxido de hierro y hoy, los alumnos han podido replicar su técnica mediante témperas.
He aquí una pequeña muestra de su trabajo.