Colegio

San Agustín

agustinos

recoletos

Valladolid

Colegio

San Agustín

Valladolid

Bruselas 3º día 4: Una tableta de chocolate

Son la pera estos chicos…pero vayamos al principio. Ronda nocturna. Llamas a la puerta de una habitación. No responde nadie. Llamas varias veces. Nada. Ya les has pillado…y piensas: otra vez…pero qué pesados son. Total que te vas a la habitación de los amigos y suenan los gritos desde lejos. Aquí la primera vez que llamas se hace un silencio sepulcral (supongo que piensan que si se callan te vas). La segunda vez que llamas se oye en voz baja siempre: “abre tu, no tu, etc”. A la tercera ya preguntan quien es…y cuando oyen tu voz se producen ruidos de prisas en el interior. Por fin te abren la puerta. Tu preguntas si se puede pasar, te dicen que SI con vocecillas inocentes. Haces recuento. Están todos. De repente ves a uno que sobresale de debajo de la cama (son inocentes hasta para esconderse) y le preguntas: ¿y tú que haces ahí? La respuesta no tiene desperdicio: “nada, verás, que les dejé una tableta de chocolate porque no me cabía en la mochila y he venido a pedírsela”. Y se queda tan ancho. Aquí el profesor tiene varias opciones: tragarse la bobada, indagar más, reirse o requisar la tableta y comérsela… Optamos por la risa, no queda otra. Hala tira para tu room y mañana sigues buscando la tableta debajo de las camas. A todo esto el compañero estaba en la de enfrente también escondido. No ha habido opción a escuchar la excusa. Hala, para arriba tu también, no sea que me cuentes que la tableta tiene patas y se ha venido corriendo hasta aquí.

Día normal ya para nosotros. Los comisarios del desayuno preparan y vigilan que todo el mundo aparezca a desayunar. La leche se calienta en el restaurante colindante y se trae en 2 jarras compradas en una tienda de antigüedades digna de cualquier bazar del zoco de Marrakech. Tienda digna de ser visitada…juraría que entre tanto chisme y polvo encuentras hasta la lámpara de Aladino.

Tras el desayuno hoy tocaba el metro. Discusión con el de la ventanilla por lo de grupo escolar: nos ve allí con 35 chicos y todavía pregunta que si es un grupo escolar… Vamos que nos ha tenido allí un rato. Metro hasta el Atomiun, cachito de representativo de unos átomos de hierro (recordad símbolo Fe) aumentados 165mil millones de veces. 102 metros de altura…han subido unos cuantos valientes. Fotos y fotos. Hoy el día nos ha respetado. Vuelta eterna en metro y comida por ahí. Y dijimos…ahora que somos grupo escolar reconocido en Bélgica que tal si cogemos el tram (tranvía tipo metro)? Y toma ya, al tranvía para volver al hostel.  Tranvía petado tipo hora-punta en Londres. Niños metidos con calzador. Tranquis, eran 2 paradas. Siesta hostel y para el centro a por los souvenirs y… la tableta de chocolate.

Tras cenar vuelta al albergue y aventuras varias: la tableta de chocolate, un radiador musical, 5 roncando de tal manera que ni se han enterado que se les llamaba… Pero las maletas ya están preparadas. Antes, visitaremos el corazón de Europa. Chao

P. Dumbledore