Los alumnos de 3º de la ESO asistieron a una charla a cargo de Juan Navarro, periodista y escritor vallisoletano. Con cercanía y entusiasmo, compartió su experiencia profesional y personal con un claro objetivo: invitar a los estudiantes a reflexionar sobre el valor de la palabra y el pensamiento crítico.
Desde el inicio, explicó cómo nació en él la vocación de escribir. A pesar de que muchos no lo tomaron en serio, insistió en seguir su camino. Al compartir este recuerdo, quiso mostrar al alumnado la importancia de escuchar su propia vocación y confiar en las propias capacidades, incluso cuando el entorno no siempre lo valida.
A lo largo de la charla, subrayó cómo las habilidades comunicativas y la formación humanística pueden ser útiles en cualquier ámbito. De hecho, comentó cómo incluso sus amigos de carreras técnicas terminaban pidiéndole ayuda para redactar correos con claridad y corrección. Con esta anécdota, pretendía que los alumnos valoraran las competencias lingüísticas que se trabajan en clase como una herramienta valiosa para el futuro.
Por otra parte, abordó los cambios que ha experimentado su profesión. Comparó el periodismo tradicional con el actual, marcado por las redes sociales y el consumo rápido de información y destacó que el periodismo debe adaptarse a los nuevos formatos, pero sin perder su compromiso con la verdad ni su función social como servicio público al ciudadano.
Uno de los aspectos centrales de su intervención fue la reflexión sobre la desinformación y la facilidad con la que los bulos se difunden, afectando tanto a jóvenes como a adultos. Animó a los alumnos a pensar en los criterios que utilizan para creer o no una noticia, y a desarrollar una mirada crítica hacia todo lo que consumen en redes.
La sesión fue una excelente oportunidad para que el alumnado se acercara al mundo del periodismo desde una mirada cercana, realista y comprometida con la sociedad.
Así, la sesión dejó en el alumnado una invitación clara: valorar el poder de la palabra, cultivar el pensamiento crítico y comprender que la formación en humanidades no solo enriquece, sino que también prepara para participar activamente en la sociedad.
