Una vez más hemos regresado a Marcilla para realizar el cursillo de profesores previo al inicio académico del curso. Algunos no terminan de creerse que un grupo de profesores puedan “renunciar a sus últimos días de vacaciones” para adentrarse en un curso formativo. Tal vez sea porque no entienden muy bien la filosofía del mismo. Es verdad que tenemos charlas, reuniones, grupos de trabajo y estudio de textos, pero siempre se hace desde la óptica veraniega y con el espíritu de completar y animar unos temas variados, animosos, alegres y que te ayudan y motivan para el reinicio del curso. Por eso no es extraño que al concluir nuestro cursillo muchos docentes nos dicen: “ya estamos listos para el inicio, el lunes volveremos con ganas e ilusión a empezar una nueva travesía”.
Este año el cursillo ha tenido tres aspectos muy marcados: exposición sobre la indagación apreciativa a cargo de Miriam Subirana, una auténtica especialista en la materia; la inteligencia artificial, con los retos y problemas que conlleva y la Protección al Menor. El último día se concluye con la explicación del lema y las propuestas pedagógicas y pastorales que conlleva.
Si el año pasado Juan Luis ya nos explicó los rudimentos y elementos básicos de la Indagación Apreciativa, en este curso Miriam profundizó en los mismos y nos hizo unas series de prácticas, que es como se aprende de verdad. Desde luego que es una metodología que nos impulsa al cambio, que refuerza nuestras fortalezas, convirtiéndolas en hábitos y que promueve la ilusión y la motivación en las organizaciones que la adoptan, puesto que intenta potenciar todo lo que está o hacemos bien en lugar de quedarnos con lo malo para intentar solucionarlo. El cambio de perspectiva es claro y, como lo dice en su formulación (a-preciativa), no tiene precio y los beneficios son más palpables y numerosos. Seguiremos con ella haciendo más cursos y potenciando sus valores.
David Antoñanzas del colegio Romareda fue el ponente de la Inteligencia Artificial. Se está volviendo un auténtico especialista y nos fue aclarando, explicando y potenciando las innumerables posibilidades que nos puede ofrecer la IA, además de prevenirnos de los riesgos que conlleva y la utilización que de ella hacen los alumnos para colarnos los trabajos. Fue muy dinámico y abrió múltiples perspectivas.
El Equipo de Orientación de Chiclana y Zaragoza fue el responsable de presentarnos el plan y proyecto de Protección al Menor. Es una apuesta de la Orden para todos los colegios y ellos nos han esbozado el plan que vamos a seguir, las pautas que vamos a necesitar y la manera en la que se debe potenciar. Un gran trabajo el que han realizado y suponemos que nos lo irán desmenuzando al resto de claustros para tenerlo todos muy claro y a punto.
Las Eucaristías y celebraciones religiosas corrieron a cargo del P. Juan Luis, así como la explicación del lema del próximo año: “Peregrinos de Esperanza”, insistiendo en la amistad como valor preeminente para este curso y aclarando los objetivos pedagógico pastorales para el curso 2024-2025.
La comunidad de Marcilla nos ha tratado de maravilla, hemos pasado unos días estupendos y hemos preparado el regreso a las aulas con “mucha esperanza”, como dice el lema,viviendo en concordia y amistad, como pretende y nos anima San Agustín en su regla.






























