El pasado viernes 21, los alumnos de primero de bachillerato, acompañados de sus tutores, disfrutaron de un viaje a Madrid. El primer encuentro con la capital se produjo en la Plaza de Oriente, donde se erguía el majestuoso Palacio Real. Bajo la luz matinal y apacible del sol, que nos acompañaría el resto de la jornada, algunos -hambrientos ya de buena mañana- decidieron almorzar.
Pocos minutos después dio comienzo la yincana preparada para conocer el Madrid de los Austrias. Pudieron los alumnos conocer con mayor profundidad algunos de los monumentos más importantes de Madrid, y también a algunos de sus personajes más destacados. Desfilaron delante de ellos Carlos I, Felipe II, Felipe IV, Velázquez, y todos ellos sobre el fondo de monasterios recogidos, sobrias iglesias, palacios monumentales y esculturas imponentes.
Llegado el término de esta breve ruta, algunos realizaron la ya habitual peregrinación al Estadio Santiago Bernabéu. Otros, por su parte, se dedicaron a alimentar el comercio de Madrid, tanto en sus tiendas -a juzgar por la profusión de bolsas cargadas de todo tipo de mercancías que vimos a nuestro regreso- como en sus bares y restaurantes.
Tras ello, y encaminados ya de vuelta a Valladolid, nos despedimos de la capital, siempre inagotable y, justamente por eso, conscientes de que esa no habría sido nuestra última visita.




