Ayer hicimos una de esas excursiones que dejan huella en el ánimo de los alumnos por su sencillez y belleza. Nos desplazamos desde el colegio dando un paseo amenizado por un paisaje que seguía el canal poblado de encinas y robles. Los chicos tuvieron la ocasión de conversar, sin tener el móvil de por medio, jugar, sacar el almuerzo y compartir. Una de esas excursiones “a la antigua” que cumplieron de sobra con el objetivo fijado: convivir y disfrutar.





