Por fin llegó, tras tantos ensayos y preparativos, el gran día del ya habitual festival de Navidad está aquí y el resultado ha sido… espectacular.
Este año la dinámica del festival era algo diferente a la que estábamos acostumbrados, pero la puesta en escena ha dado un resultado fantástico.
Faltaban apenas unos minutos para comenzar y el colosal salón de actos del colegio ya estaba a rebosar, y no solo de los alumnos, sus profes y, por supuesto, sus familiares, sino de emociones de todo tipo: nervios, alegría, entusiasmo…
El espectáculo comenzaba por sorpresa con todos los alumnos cantando al unísono desde sus butacas para posteriormente dar paso al grupo de actuaciones. Las clases, agrupadas de tres en tres nos deleitaban con una canción navideña donde cada clase realizaba un parte muy importante: baile, canto e instrumentalización.
El gran festival sabía a poco llegado el final, y que cada una de las intervenciones emocionaba a todo el mundo presente en la sala, finalizando de nuevo con todos los alumnos alzando la voz como una sola.
Sin duda, el trabajo realizado etas semanas ha dado su fruto y ahora es momento de pasar unos días festivos en familia, más que merecidos, y regresar con las pilas cargadas después de reyes.
