La primavera ya se deja notar en nuestro colegio, y con ella llegan los colores, la luz y las ganas de estar al aire libre. Los árboles del cole empiezan a llenarse de yemas y de flores, los últimos que se plantaron ya han arraigado con fuerza y las zonas ajardinadas se van transformando poco a poco en pequeños rincones llenos de vida.
En el huerto escolar también hay movimiento. Los bancales ya están preparados y los ajos sembrados comienzan su camino, paso a paso, como todo lo que merece la pena. Es un momento ideal para que nuestros alumnos observen de cerca cómo cambia la naturaleza y participen en ese proceso.
De alguna manera, la primavera se parece bastante a lo que ocurre en estas aulas: sembramos, cuidamos y acompañamos, sabiendo que cada alumno tiene su ritmo y su momento para florecer.
En SanAgus, la primavera no solo se ve… también se aprende y se vive.