De todas las preguntas que me han hecho hoy esta es la más…no sé,…¿desesperante? Tenemos un sistema de multas dependiendo de la pregunta. La de ¿cuánto falta? es la más popular y por tanto la más barata, 1€. La de ¿dónde vamos? es más cara porque normalmente la hacen cuando aproximadamente ha pasado un minuto desde que lo hemos dicho; 2 €. Se abarata un poco si han pasado más de 30 minutos desde que lo dijimos; 1,5€. Luego está la de ¿a qué hora hemos quedado?. Esta es la más cara por dos motivos: uno, la importancia que tiene atender para no tener problemas y dos, porque casi siempre la preguntan a los 5 segundos da haberlo dicho; 5€. Al sistema de multas se le suma la del cinturón de seguridad en el bus por cuestiones obvias, 1€. Si me acuerdo de recaudarlas (este es otro problema que debo resolver), con la recaudación les compro chuches a todos el último día. También estoy pensando en abaratar el sistema un 50% por pronto pago…ya veremos (mola porque así no tendría que acordarme y por tanto cumpliría con el sistema de multas…qué desastre soy).
Pero qué hago con esta pregunta: ¿21 grados es frío o calor? Uno podría pensar que el trasfondo de la pregunta es filosófico y promueve un debate sobre la sensibilidad térmica en la especie humana…pero no; tiene que ver con algo mucho más importante: ¿qué me pongo mañana? Esperaré a mañana y cuando vea el «outfit» (palabra moderna que viene a significar: conjunto de ropa que llevas puesto, marca y precio) os contaré si 21 grados es frío o calor…ayyyy.
Pues salió el bus en hora más o menos, parada tipo «vamos al WC y seguimos» y a las 2 y media portuguesas desembarcábamos en Costa da Caparica. Nada más llegar dejó de llover. Fenómeno. Comida, paseito, y a las 6 menos cuarto (ojo, llevo un rato hablando en horario portugués) como relojes suizos estábamos en el albergue. Y a las 6 y cuarto todos en su habitación…increíble.
Hoy si cenamos pollo…riquísimo, a este tío le sale el pollo asado de muerte, debe tener una airfryer gigante… Pero además puré, ensalada, espaguetti y arroz con pato-pollo…todo buenísimo. De postre había de todo. Yo he probado un «molotov» (así lo llama el hombre este), un dulce con caramelo y una especie de crema típico de acá. Puff…hay que bajar la cena…al centro.
Hoy si, hoy hay luz, hoy a estudiar el metro y el centro. Dos líneas de metro que nuestros alumnos han cogido con una sincronización perfecta y…sorpresa, el mercado de Primavera de Lisboa. Similar a los mercados navideños europeos pero en primavera. Hemos reconocido lugares por donde movernos, hemos visitado la plaza del Comercio (todos impactados) y hemos rendido homenaje al Puente 25 de Abril contándoles qué era la revolución de los claveles (lo habíamos atravesado con el bus antes). Pues vuelta al metro y al albergue. A las 23:30 portuguesas subía el vigilante a ver si se habían callado…yo le he dicho que sí pero…casi era verdad, je,je,je… Ahora (1 y cuarto) parece que si. Un gran día para empezar…a ver mañana qué tal se nos da. Obrigado,
P. Dumbledore



