Pues la prueba 10 resultó superada a medias, un mal entendido que confundió 7:45 con 8, otro que se quedó esperando el ascensor… Aun así, a las 8:08 estábamos todos en el S2 camino de Dachau.
Un golpe de realidad. La visita al campo de concentración, descrita con audioguías, nos ha ido presentando objetos personales, testimonios reales, imágenes demasiado realistas que nos han obligado a recordar esa parte de la historia que no se puede repetir.
Desde ahí, hemos ido a la zona de Isartor a comer para después visitar el Deuchtes Museum. Un gran museo de ciencia donde puedes ver un avión, motores de barcos, maquetas de puentes y estructuras, salas de espejos donde algunos se han colgado boca abajo, cambian el tamaño del que los observa, ¡o incluso de color! También había órganos de iglesia y pianos, una maqueta de trenes más grande que el hall del colegio, robots, … tractores, vacas y gallinas… 4 plantas llenas de aprendizaje interactivo y entretenido.
El buen comportamiento de los 50, ha hecho que a las 5 de la tarde todos pudiéramos tomarnos LA SALCHICHA MUNIQUESA en la Marienplatz viendo y oyendo el famoso Carrillón.
Desde ahí, a la torre de San Pedro, 305 escalones para compartir desde el mirador esas vistas a la ciudad tan luminosas que permitían ver los Alpes a lo lejos. Uno se ha emocionado tanto que ha demostrado el dicho popular de «tropezar y no caer es avanzar en el camino ‘ pues ha bajado 3-4 escalones en un ***.
Ahí empezaba el tiempo libre para curiosear y cenar.
Ahora unas cartas en la sala común, alguna partida al billar, y a las 11 a descansar, que mañana toca día movidito.
Corresponsales VESAN en Munich y los 50
