Los alumnos participantes en el viaje al norte de Portugal han disfrutado de cuatro intensos días de convivencia, cultura y descubrimiento recorriendo algunos de los lugares más emblemáticos del país vecino.
La aventura comenzó en Braga, donde los estudiantes participaron en un divertido rally fotográfico que les permitió descubrir la ciudad mientras trabajaban en equipo. Posteriormente visitaron el impresionante Santuario de Bom Jesus do Monte, uno de los monumentos más representativos de Portugal, donde además pudieron disfrutar de un agradable picnic rodeados de naturaleza y de unas magníficas vistas sobre la ciudad.
Por la tarde, el grupo se trasladó a Oporto para instalarse en el albergue que les serviría de base durante gran parte del viaje. Tras acomodarse, llegó el momento de compartir la primera cena y comenzar a disfrutar de la convivencia que caracteriza este tipo de experiencias.
La segunda jornada estuvo dedicada a conocer algunos de los lugares más emblemáticos de Oporto. El recorrido comenzó en la espectacular Estación de São Bento y continuó con la visita a la Catedral de Oporto. Más tarde, los alumnos cruzaron el famoso Puente de Don Luis I, disfrutando de unas impresionantes vistas sobre el río Duero y la ciudad.
Tras la comida en Vila Nova de Gaia, la tarde continuó con la subida a la Torre de los Clérigos, desde cuyos 70 metros de altura pudieron contemplar una extraordinaria panorámica de Oporto. La visita concluyó recorriendo el tradicional Mercado do Bolhão y la animada Rua de Santa Catarina, una de las calles más conocidas de la ciudad.
El tercer día comenzó con otra de las experiencias más esperadas: el crucero de los seis puentes sobre el Duero. Durante el recorrido pudieron conocer la importancia histórica y económica que estas construcciones han tenido para el desarrollo de la ciudad. Después de despedirse de Oporto y admirar una vez más el Puente de Don Luis I y el Palacio da Bolsa, el grupo puso rumbo a Guimarães.
Considerada la cuna de Portugal, Guimarães sorprendió a los alumnos por la riqueza de su patrimonio histórico. Allí visitaron el Palacio de los Duques de Braganza, el castillo medieval que domina la ciudad y su encantador centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad.
La jornada finalizó de una manera muy especial con un paseo nocturno por la playa de Ovar, donde pudieron disfrutar del ambiente del océano Atlántico antes de preparar las maletas para el regreso.
Antes de volver a España, el grupo realizó una última parada en Aveiro, conocida como la «Venecia portuguesa». Allí navegaron por sus característicos canales a bordo de los tradicionales moliceiros, descubriendo la historia y la importancia económica de esta singular ciudad. También tuvieron tiempo para recorrer sus calles y realizar las últimas compras antes de emprender el viaje de vuelta a Valladolid.
Han sido cuatro días repletos de monumentos, paisajes, historia, gastronomía, convivencia y nuevas experiencias. Un viaje que ha permitido a nuestros alumnos conocer mejor la cultura portuguesa mientras compartían momentos inolvidables con sus compañeros y profesores.