Creo que me lo tengo que mirar. El pasado Miércoles estaba yo en mi salsa, pleno apogeo explicativo, con coreografía gestual exagerada y ensayada durante horas…explicando en Lisboa por cuáles zonas podían ir a comprar los queridos alumnos: «de aquí hacia delante». Esta frase la repetí como 10 veces a la vez que gesticulaba con ambas manos indicando muy claramente la dirección a seguir; «de mi hacia delante, desde mi hacia el Tajo, de aquí «pallá»…y así unas cuantas veces y subido en un altillo para que me vieran bien. ¿Habéis entendido? Suenan 2 o 3 síes, preludio de que no han entendido o atendido nada, se miran con cara de «tu te has enterado y luego me lo cuentas», etc, etc. Pues fue acabar y un ser humano de nuestro grupo se fue, paseando ante mis narices, andando tranquilamente, a una tienda que había detrás de mi a unos 80 metros. Golpe bajo al ego del que se cree que explica de muerte.
Hoy han batido el record. Estabámos en Braga y tenían que hacer 2 fotos en dos lugares que tenían que encontrar (preguntando lógicamente al tío Google porque ya es de la familia, porque preguntar directamente a un portugués ya no se lleva…). Total que les he explicado varias veces que debían hacerse una foto en el Arco de Porta Nova. Fácil…pues no. Una clase se ha puesto a buscar en el tío segundo por parte de Google, Primo Maps, el Arco de Nueva Noelia. Ni flowers de como su subconsciente ha llegado a esa composición.
Otra clase lo ha petado totalmente. Se le ha oído a uno decir al resto con autoridad y superioridad moral tajante e indiscutible: ¡¡¡ Que hay que encontrar PortAventura» y hacerse una foto…lec…s !!! Pues nada, que estamos en Tarragona majos…os hemos engañado, ya veis.
A la vuelta voy al médico: o se han puesto de acuerdo todos los seres humanos de 13 y 14 años en hacerme esto, o lo que yo digo debe salir al aire en un idioma «raro» y sus cerebros no lo procesan adecuadamente, teniendo problemas con el traductor simultáneo que traen los niños de serie…Calla, a lo mejor yo explico en un universo paralelo y ellos oyen a mi otro yo en otro…vaya lío…
La verdad es que el día fue bien. Todos a su hora, todos con sus papeles, casi todos con su chubasquero…obviamente era mucho pedir en este caso el 100%…en fin, bien. Entre medio lloviendo y no a las 13h portuguesas andábamos por Braga haciendo fotos. Y a las 14h en el Santuario del Bom Jesus. Según estábamos comiendo empezó a llover y la famosa pechuga-viaje-cole resultó estar menos seca. Nos refugiamos todos alrededor del kiosko de una señora que me reconoció de mios infinitos viajes por allá y estuvo bien maja.
A las 3 empezamos la ascensión al Santuario por sus interminables escaleras y menos mal que a las 4 estábamos en el bus: en 5 minutos se puso a llover en plan bestia…momento «ay como nos caiga la del año pasado (buscar artículos en la web)»…pero no, a los 15 minutos descargó todo el agua que había para el día.
A las 5 en el albergue: reparto de habitaciones, gritos, carreras, frases tipo «mihabitacionestallenadearañas» (había 3 y de tamaño miniXS) y a las 7 y cuarto rumbo al dolce Vida a cenar. En fila de a uno por el carril bici, digno de verse. Éxito del Burguer King y Continente. A ver mañana quien gana.
Vuelta en fila india..y a las 10’30 todos en la cama (bueno, casi) y a las 23:30 silencio total (bueno casi). Mañana prontito a patear Oporto y Guimaraes. Yo mientras, a buscar las atracciones del Portaventura, que no las encuentro.
P. Dumbledore
