Los alumnos de 3º de ESO han disfrutado de una extraordinaria experiencia durante su viaje a París, una oportunidad única para descubrir algunos de los lugares más emblemáticos de la capital francesa y compartir unos días de convivencia que difícilmente olvidarán.
La aventura comenzó tras un largo viaje en autobús desde Valladolid. La ilusión era palpable desde el primer momento y, después de muchas preguntas sobre cuándo llegarían por fin, los alumnos pudieron contemplar sus primeras imágenes de París: el estadio del PSG y la inconfundible silueta de la Torre Eiffel. La primera toma de contacto con la ciudad tuvo lugar en el Arco de Triunfo, desde donde iniciaron un recorrido por los Campos Elíseos hasta la Plaza de la Concordia.
La jornada continuó con una de las visitas más esperadas: el Museo del Louvre. Durante varias horas, los alumnos recorrieron algunas de sus salas más importantes y contemplaron obras tan conocidas como la Gioconda, la Venus de Milo o las Bodas de Caná. Posteriormente visitaron el Hôtel de Ville y la Catedral de Notre Dame, admirando tanto su impresionante arquitectura exterior como el interior del templo.
El segundo día estuvo dedicado a otro de los grandes símbolos de Francia: el Palacio de Versalles. Los alumno recorrieron sus estancias más representativas, incluida la espectacular Galería de los Espejos, mientras profundizaban en la historia de la monarquía francesa y en la figura de Luis XIV. La visita continuó por los impresionantes jardines diseñados por André Le Nôtre, donde pudieron disfrutar de un agradable paseo en un magnífico ambiente de convivencia.
Tras una intensa mañana cultural, la tarde permitió disfrutar de un ambiente más relajado en el centro comercial Vélizy 2, donde los alumnos tuvieron tiempo para descansar, compartir impresiones y realizar algunas compras antes de regresar al hotel.
La tercera jornada comenzó con una de las imágenes más esperadas del viaje: la Torre Eiffel. Los alumnos ascendieron por sus escaleras hasta el segundo piso, contemplando desde allí unas impresionantes vistas panorámicas de París que recompensaron con creces el esfuerzo realizado. Más tarde recorrieron lugares tan emblemáticos como el Campo de Marte, Los Inválidos y la Asamblea Nacional.
Por la tarde llegó el turno de Montmartre, uno de los barrios con más encanto de la ciudad. Sus calles llenas de historia, arte y vida condujeron al grupo hasta la basílica del Sacré-Cœur, desde donde pudieron disfrutar de otra espectacular panorámica de la capital francesa. La jornada dejó también momentos muy especiales, como la improvisada actuación de varias alumnas y un profesor junto a un artista callejero en las inmediaciones de la Ópera de París, arrancando sonrisas y aplausos entre los presentes.
El día concluyó en el Trocadero, donde alumnos y profesores contemplaron la Torre Eiffel iluminada bajo el cielo nocturno parisino. Un instante mágico que muchos recordarán durante mucho tiempo.
El viaje finalizó con una de las experiencias más esperadas por todos: la visita a Disneyland Paris. Durante toda la jornada, los alumnos disfrutaron de las atracciones, espectáculos y desfiles del parque, compartiendo momentos de diversión y convivencia en pequeños grupos. Aunque el calor acompañó gran parte del día, una intensa lluvia al caer la tarde puso un final diferente a la experiencia.
Más allá de los monumentos visitados y de las actividades realizadas, este viaje ha sido una magnífica oportunidad para aprender, convivir y crecer juntos. Los profesores acompañantes han querido destacar especialmente el excelente comportamiento mostrado por los alumnos durante toda la estancia, agradeciendo también la confianza depositada por las familias para hacer posible esta experiencia.
París nos ha regalado historia, arte, cultura, emoción y grandes recuerdos. Un viaje que, sin duda, ocupará un lugar especial en la memoria de todos los participantes.