La pasada semana, nuestros alumnos vivieron una jornada inolvidable en el Observatorio de Tiedra, donde ciencia, imaginación y diversión se dieron la mano bajo el cielo castellano.
La actividad estrella fue, sin duda, el taller de cohetes. Cada niño diseñó y decoró su propio cohete utilizando botellas de plástico recicladas, dándoles nombres muy originales. Tras personalizarlos con colores, pegatinas y mucha creatividad, llegó el momento más esperado: ¡el lanzamiento! Utilizando agua y aire como combustible, los cohetes surcaron el cielo en una demostración de física divertida y emocionante.
Además, los niños visitaron el planetario, donde descubrieron los secretos del firmamento. Aprendieron a reconocer constelaciones, conocieron los astros que podemos observar desde la Tierra y resolvieron todas sus curiosidades con la ayuda de un astrónomo que les guio con entusiasmo y cercanía.
Como broche final, los alumnos pudieron observar la superficie del Sol a través de un gran telescopio, una experiencia que les dejó fascinados al ver con sus propios ojos las manchas solares y comprender mejor la majestuosidad de nuestra estrella.
Esta excursión ha sido mucho más que una salida: ha sido una aventura científica que ha despertado la curiosidad, el asombro y el espíritu explorador de nuestros pequeños astronautas. ¡Gracias al Observatorio de Tiedra por abrirnos las puertas del universo!
