El pasado miércoles 9 de octubre, el alumnado de 2º de la ESO vivió una excursión que recordará durante mucho tiempo.
Cargados de mucha ilusión, con sus bocadillos y sus pequeños guiones, los alumnos emprendieron un recorrido por los monumentos y construcciones históricas de la ciudad, turnándose el papel de guías turísticos para aprender y enseñarse entre ellos toda la información acerca de estos lugares.
Se quedaron boquiabiertos con la inmensidad del Acueducto de Segovia, de más de 2.000 años de historia, una imponente obra romana con piedras perfectamente colocadas una encima de otra sin cemento ni nada que las una.
Siguieron el recorrido y llegaron hasta el majestuoso castillo de cuento de hadas: el Alcázar de Segovia, con sus hermosos y tan característicos chapiteles azules que coronan las torres. Los estudiantes pudieron escuchar la historia de cada uno de los aposentos, lugar histórico importante para los Reyes Católicos y para la dinastía de los Austrias. Los alumnos comprendieron mejor su historia gracias a que tuvieron una visita con guía profesional.
Después subieron al Mirador de la Mujer Muerta, que a pesar de ser un día nublado, les ofreció unas vistas espectaculares de la ciudad.
No pudieron dejar pasar la Casa de los Picos, con su peculiar fachada llena de puntas en forma de diamantes. Aprendieron sobre su historia y algunos se atrevieron a contar cuántos picos tiene… ¡606!
De camino, pasaron por la estatua de Juan Bravo, un héroe comunero que luchó por la ciudad de Castilla. Al lado estaban las misteriosas esculturas de las Sirenas de Segovia.
En frente de estas esculturas estaba el Foster’s Hollywood de Segovia, que es tan especial porque está construido sobre un antiguo teatro.
También admiraron la belleza de la iglesia de San Martín, de origen mozárabe con estilo románico.
Cuando nuestros chicos llegaron a la plaza mayor, corazón de la ciudad, siguieron comentando más lugares de interés: el quiosco octogonal, la estatua de Antonio Machado y la hermosa Catedral de Santa María.
Los alumnos se trasladaron al pasado en la Iglesia de San Miguel, donde recordaron que en 1474 Isabel la Católica se proclamó reina.
Disfrutaron de una comida deliciosa en los alrededores del Acueducto y así terminó nuestro recorrido por esta mágica ciudad llena de leyendas. Volvimos a casa con las cámaras llenas de fotos y contentos de haber vivido una excursión tan divertida y llena de descubrimientos. ¡Sin duda, un día para recordar!