En el Colegio San Agustín de Valladolid llevamos años convencidos de que educar no es solo transmitir conocimientos, sino también sembrar hábitos que acompañen a nuestros alumnos toda la vida. Entre ellos, uno de los más importantes es sin duda el de mantener una alimentación sana y equilibrada.
Por eso, desde el centro hemos puesto en marcha una iniciativa sencilla, pero con mucho fondo: la entrega gratuita de manzanas, peras y zanahorias a los alumnos. Se trata de una propuesta que, más allá de ofrecer un tentempié saludable, busca normalizar el consumo de frutas y hortalizas desde edades tempranas. Y lo cierto es que está funcionando: cada vez son más los alumnos que, con naturalidad, incorporan estos alimentos en sus recreos y meriendas.
No es solo una cuestión de salud física, sino también de educación emocional, autocuidado y sostenibilidad. Sabemos que los niños aprenden más por lo que viven que por lo que escuchan, y queremos que este pequeño gesto se convierta en parte de su día a día, de su manera de entender el mundo.
Además, esta propuesta se enmarca dentro de un plan más amplio de promoción de la salud en el entorno escolar, que incluye talleres, charlas, campañas de sensibilización y trabajo en el aula sobre nutrición, deporte y bienestar.
Porque en San Agustín no solo nos importa que nuestros alumnos sepan sumar o escribir bien, sino también que se cuiden, se escuchen y aprendan a tomar buenas decisiones para su vida. Y si eso empieza con una manzana o una zanahoria, mejor que mejor.