Recordamos los alumnos del colegio Agustiniano de Madrid y San Agustín de Valladolid cuando ARCORES nos ofreció vivir una nueva experiencia totalmente distinta y nueva, un voluntariado en Granada.
Nos conocimos en la estación de autobuses de Méndez Álvaro de Madrid. Desde el primer momento ya hicimos muy buen grupo.
Íbamos todos sin expectativas, sin saber muy bien qué íbamos a hacer y cómo sería todo, pero al despertar tras la primera noche allí nos dimos cuenta de que todo iba a ser mucho mejor de lo que pensábamos.
Todas las mañanas empezábamos juntos desayunando, con una pequeña charla sobre fraternidad y el reparto de tareas del día. Después, todos a trabajar.
Las tardes eran libres, muchos las pasábamos con los niños, otros hablando con las personas de la fundación…
Nunca vamos a olvidar a los niños. Les cogimos cariño desde el primer día y nos dimos cuenta de que nuestro cariño era lo principal para ellos.
Tampoco olvidaremos a todas las personas que conocimos y nos contaron sus duras historias y vivencias. Esto, nos ayudó a empatizar, a quitarnos prejuicios. Nos dimos cuenta de que por mucho que la vida vaya mal, siempre hay que luchar y seguir adelante. Todo tiene su recompensa y Dios siempre nos acompaña para conseguir un futuro mejor.
Tampoco vamos a olvidar los famosos tarros de helado. Una pequeña cantidad de 2000 tarros de helado caducado y muchos con su propio ecosistema dentro. Teníamos hasta pesadillas con ellos de tanto limpiarlos.
Siempre recordaremos las risas, los momentos todos juntos, los cotilleos contados, las excursiones a Granada para ver las procesiones… Muchas experiencias vividas en muy poco tiempo.
Definitivamente, una experiencia que nos ha marcado mucho. Hemos aprendido de ella y volvemos con más ganas de seguir ayudando a los demás, porque como hemos dicho, “es algo que nos ha llenado y que nos ha hecho sentirnos mejores personas dando nuestro cariño, esfuerzo y dedicación por todas las personas que había en la Fundación”.
Nos hemos despedido diciéndoles a todos: esto no es un “adiós”, sino un “hasta pronto”.
Ha sido una semana llena de emociones.
Gracias ARCORES por esta preciosa oportunidad y por dar visibilidad a esta maravillosa fundación que dan tanto por los demás.
Gracias Ignacio, Dora, Wiky y a todos los peques. Hemos pasado unos días muy felices a vuestro lado
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS
Elena González del Pozo, alumna de 1º Bachillerato del Colegio San Agustín de Valladolid












